mayo 30, 2016 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra.


42. Media noche. 


-Shaid deja de mirarme, siento tu mirada apuñalar mi espalda.
-Lo siento má, es solo que estoy confundido.
-¿Porque?
-Te estas portando raro.
-No es nada.

Permaneció en silenció, mientras yo me movía por la cocina preparando la cena.

-¿Es por Tom?
-Te recuerdo que Tom es tu padre.
-Si pero a él no le importa que lo hablé por su nombre.
-Pues a mi si.
-A ti te digo mamá.
-A mi si me molesta que te dirijas a tu papá por su nombre.

Volvió a guardar silenció, tal vez pensando en su respuesta pero yo sabía que no diría más. Había centrado su atención en la madera de la mesa y finjia que no me miraba.

-Bueno la cena esta lista-,le dije mientras asentaba la taza con la sopa.
-Gracias mamá.
-De nada.
-¿Te puedo pedir un favor?
-Dime que puedo hacer por ti.
-Quiero que le hables a papá y le preguntés si va a traer a Nieve.
-Claro.

Lo dejé solo en el comedor y me dirigí a la sala, me senté en el sofá y me quedé ahí un buen rato sin hacer nada.

-Mamá tienes que hablarle a papá ¿recuerdas?
-Si-,contesté en voz muy alta para que me escuchara.

Mire unos segundos más mi celular y cuando estaba por presionar el botón de llamar. Alguién todo el timbre dos veces; me levante y caminé con pereza.

-Tom
-Arumi
-Nieve-dijo Shaid mientras se acercaba y nieve igual se acercaba a él agitando la cola con desesperación. Comenzó a olfatearlo deteniéndose especialmente en su brazo herido y luego procedió a lamer su rostro y sus manls, chillando con dolor-,estoy bien-le aseguró Shaid mientras acariciaba sus orejas con la mano buena.
-Aquí esta la correa. Y sus cosas de nieve.

Normalmente ella nunca necesitaba de eso porque era un perro muy educado y Siempre obedecía. Y bueno seguía siendo de ambos, así que igual iba de visita con Tom. Aunque alejarla de Shaid iba a ser imposible ella estaba incluida porsupuesto.

Shaid pidió estar con su papá un rato más y yo no podía negarme a nada que el me pidiara así que me retiré a mi habitación.

Y permanecí ahí hasta que Shaid fué a verme.

-Mi papá ya se va.
-Despídete de él.

Ambos regresamos a la sala y Tom ya se encontraba de pié.

-Es hora de irme,-asentí mientras me acercaba-te veo después hijo.
-Yo no quiero que te vayas, esta lloviendo muy fuerte.
-Precisamente por eso.
-No, te preocupes por mi.

Después de que se despidiera de Shaid, el subió a su habitación y yo caminé con Tom hasta la puerta.

-Antes de irme, Arumi quiero pedirte perdón tienes razón fué culpa mía.
-No te disculpes, tu mismo lo dijiste es un niño.
-Pero debí tener más cuidado.
-Si, eso es verdad pero por ahora solo hay que cuidarlo más.

Al asintió y se dió la vuelta para irse.

-Tom, deberías quedarte la lluvia esta muy fuerte. No podras ver nada-se giró sorprendido y me examinó.
-No creó que sea una buena idea. Buenas noches Arumi,-dijo cuando salió a la lluvia y me miro sonriendo-Gracias de todos modos.

Asentí y cerré la puerta cuándo el estuvo dentro de su automóvil.
Permanecí de pié recordando lo que había dicho y porque lo había dicho. Me sentí estúpida pero de verdad quería que se quedará no que se quedará conmigo pero talvez con él en la casa me hubiera ayudado a sentirme completa.

Camine medió metro, cuando el timbre volvió a sonar. Me pareció extraño así que observé por la mirilla y era Tom. Respiré profundo y abrí la puerta.

-¿Si?
-La batería de mi vehículo esta baja, ¿me pasarías algo?
-Pero esta...
-SI, lo sé esta lloviendo y es peligroso ¿aun sigue tu propuesta en pie?-asentí y me hice a un lado para que pasará.
-Te taere algo de ropa seca.

Camine a la habitación la que alguna vez compartí con Tom y busqué en el armario. Una buena parte de su ropa se había quedado aquí y después de firmar el divorció nunca lo vino a buscar y yo tampoco se la envíe. No se porque, quizá la precensia de su ropa ahime hacia guardar una pequeña chispa de esperanza de que aún quedaba algo, pero no. No había quedado nada. Él nunca regreso y tampoco volvió a insistir.

Regresé a la sala y se la entregue. El pareció sorprendido.

-Pensé que ya no existía.
-Bueno es tuya y aún sigo esperando que la vengas a buscar, porque hay más de esos aquí.
-Talvez uno de estos días, ire a decirle a Shaid y me quedaré en la habitación de invitados.

Asentí y supuse que no tendría problemas, al buscar las cosas. Después de todo esta igual era su casa y sabía en donde podía encontrar cada cosa.

Regrese a mi habitación con una taza de té de menta y apaga las luces de todos lados, en mi habitación dejé la lámpara encendida y me acomode en la cama para dormir.
Pero no pude, toda la noche no pude dormir ni siquiera unos minutos. Escuché la lluvia toda la noche.

A las cinco de la mañana seguía despierta mientras, sentada en la cama mirando el armario con las puertas abiertas de par en par.

-Arumi,-escuché la voz de Tom y me sobresalté.
-Tom.
-Yo, ya me voy. Ya pase corriente a mi coche y ah dejado de llover.
-Si, esta bién.

Conteste sin dejar de mirar el armario.

-Yo enviaré a alguien a buscar todo eso. Supongo que te hace falta el espacio.
-No en realidad no me molesta.
-¿Porque nunca lo mandaste?
-No sé, pensé que tal vez tu ibas a regresar.

Ni siquiera me había dado cuenta, en que momento había salido de mi boca, sólo lo había pasando. Tom permaneció en silenció.

-¿Tú querías que regresara?

Miré a verlo sin darle importancia, perp tal vez se veía en mi cara; se acercó a mi y sd sentó a mi lado hacíendo que el colchón se undiera. Y se quedó observando el armario medió vacío.

-¿Tú me amas?-me preguntó-¿Me amas?-miré a verlo, y asentí.

Él sonrió y se acercó más, a mi. Ahora mirando el suelo sin decir nada. Solo se movió un poco para abrazarme y yo dejé que lo hiciera. Porque lo necesitaba.

-Lo sabía. Tú me quieres otra vez-lo miré un poco molesta y negué.
-Nunca deje de amarte para empezar.

Me acercó más a él y sonrió aún más, beso mi frente y siguió en silenció. Y yo sentía muchas cosas que hacía tiempo no sentía; Y quería decirle más cosas pero de mi boca nada salía.

-Di algo-,dijo desesperado, me miró pero yo no podía decir nada. Así que volví a negar y el suspiró.

Soltó su agarré y entonces tome su rostro y lo besé, fué lo mejor que podía hacer. No podía decir nada porque no sabía cómo empezar pero sabía que sentiría lo mismo que yo. Sonrió y acarició mi cabello cuando me miró otra vez; lo abracé y el a mi sin decir nada.

Después de algún tiempo otrs vez me sentía completa.

-Será mejor que duermas, no has dormido en toda la noche.
-No creó que pueda levantarme para llevarlo a la escuela.
-Tranquila, no creó que él se levanté tampoco. Aún seguía a dolorido.

Se acercó a la cama y después de que me acostará me acomodó las almohadas y las sábanas. Me sonrió y beso mi frente, luego entrelazó su mano con la mía.

-Hablaremos por la noche, descansa.

Asentí y el sé fue cuando el sueño comenzaba a invadirme.
Tuve muchos sueños, unos buenos y otros malos, las últimas palabras de Tom aún sonaban en mi cabeza, aunque no estaba de todo segura de que significaba y tampoco me importa tan a ahora mismo, solo me sentía muy cansada por todas esas noches que no había dormido bien.

Cuando desperté, sentí un aroma agradable que se esparcía por la habitación.
Mire a la ventana y el día seguía gris, la lluvia se había calmado un poco pero no podía decir que hora era con sólo mirar el cielo. Así que me levante de la cama y camine hacía la sala y de ahí a la cocina.

-¿Simone?
-Ah, hola Arumi. Tom me llamó hace unas horas me dijo que le llamaste y le dijiste que te sentías enferma. Esperó que no te molestes que éste aquí. Shaid despertó hace unas horas.
-No claro que no me molesta. Gracias por venir ¿que hora es?
-Es medio día, pero no te preocupés Shaid ya desayuno y falta poco para que este la comida. Supongo que debés de tener hambre.
-Si, pero ¿dónde esta Tom?
-Él vendrá a buscarme en unas horas.

Asentí cuando me dijo que me sentará y ke sentí más confundida.
De cualquier forma si Tom iba a venir tenía que pensar que decirle y ahora eso me preocupaba.

mayo 02, 2016 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Madness


2. Los días. 

Había sido muy díficil cumplir la promesa de no acercarmele y de no cruzarme en su camino durante seis largos años me había costado tanto huir o no ser visto por ella en fiestas y eventos en los cuales coinsidiamos  y ahora ella viviá dos  pisos arriba de mi, ¿como se supone que iba a seguir con mi promesa?
Cuando llegué a la casa Bill, estaba en la sala y el televisor funcionaba aún  cuando estaba claro que no lo estaba viendo. Toda su atención la tenía su télefono móvil.

—Hola—no me miró y solo asintió como forma de responderme—. ¿A donde fuiste temprano?
—Por ahí.
—¿Donde es por ahí?
—Pues solo por ahí. ¿Ya cenaste?
—No sé , pensaba que talvez podriamos ir a cenar.
—Claro—contesto,ahora dejando aún lado su movil.
—Yo más bien quería ir no sé...
—Si no sabes, yo tampoco.
—Bueno yo voy a salir con alguien.
—¿Así? ¿Quien?
—Una chica.
—¿La conosco?
—Bueno yo quería preguntarte si esta bien que salga con eh... bueno ya sabes, con DM.
—¿DM?  ¿quieres hablar claro?
—Daniela Müller.

Ahora yo miré a verlo...
—Si te molesta, yo le puedo decir que no.
—No te preocupes por mi Bill. Ella no me interesa. Y solo ten cuidado con su hermano.
—Si por Israel ni te preocupes. Me agrada y eso.
—Ah ¿Y cuando se volvierón amigos?
—Bueno Dan me invito a desayunar a su casa y estuve platicando con ella, su padre y su hermano.  Y por cierto no son tan malos como se ven.
—Ajá.
—Pedí pizza Tom. Ahora que lo recuerdo.
—Sabes no hay problema; no tengo hambre.
—¡Vamos Tom! Hace semanas que no cenamos juntos, ademas mamá vendrá unos días y no le hará nada de gracia ver que nos hemos distanciado.
—Esta bien.

En eso el timbre sono y me apresuré a ir a recibir la pizza. Bill había pedido dos una vegetariana y una hawaiana; así que cenamos en silencio escuchando la televisión porque ninguno le hacia caso.

Un poco más tarde Bill se dirigió a su habitación y yo lo imité. Hoy iba a salir con ella y yo lo seguiría.
Se demoro como era costumbre de él, yo salí antes y me estacione un poco más adelante y cuando su vehículo salió del garage y cruzo la calle me dedique a seguirlo a una distancia prudente.

Se detuvó en el estacionamiento de un pub bastante retirado de la ciudad y se reunuió con Daniela y toda su banda, aquéllo me sorprendió porque Bill jamas mostro indicios de que le agradaran, así que hice lo mió y consegui entrar mucho antes que todos lo que batallaban por entrar.
Mi hermano y sus acompañantes fuerón llevados a la zona VIP. Yo me ubique en el segundo piso del lugar, en una mesa en dónde los veía muy bien.
Pedí primero una cerveza y después una botella se wishky.

—Hola—saludó una chica—¿Puedo sentarme?—señalo con la vista una de las sillas vaciás. Yo la examine de pies a cabeza y era muy bonita.
—Si claro.

En realidad le dije que si porque no quería verme como torpe solo en una mesa de todas formas despues buscaría la forma de de quitarmela de encima, hoy no quería nada con nadie.
La chica hablaba y hablaba y yo solo me dedicaba a observar la mesa en donde estaba Bill. Aldair estaba a lado de mi hermano y Dan estaba al otro costado de Bill, su hermano estaba a lado de ella y Chriatian y Arthur fumaban en el área de fumadores. Se la estaban pasando bien pues Bill y Dan reián y reián.

Me sentía estupido pero bueno. Estaba tan atentó a lo que ocurriá en la zona VIP que no note cuando la chica desapareció. A las tres de la mañana entonces fué cuando hubo moviento Bill se incorporó y Daniela igual, los demas los siguierón a la salida y yo los imité.

Los observe desde el estacionamiento Bill se subió al automovil de los Müller y el auto de Bill lo llevó uno de su servicio de seguridad.
Y ahora si no los seguí, condujé de regreso a casa y al llegar me metí asi a la cama, sin cambiarme ni nada.

Más tenía sueño haci que dormí un poco es decir hasta las dos de la tarde. Cuando desperté me sorprendió el silencio en el que se encontraba la casa eso significaba que Bill aún no llegaba. Y me pareció extraño. Bajé al primer piso  y en efecto solo yo estaba. Suspiré y despues de ducharme me senté enfrente de la televisión  y pedí comida a domicilo. Le marque muchas veces a Bill. Pero no fue hasta la millonesima llamada que él entro a la casa.

—¿Bill?
—Tom—contestó dejando las llaves en el porta llaves que estaba justo a lado de la puerta se veía extraño.
—¿En donde estabas?
—Te dije que iba a salir con ella.
—¿Pero toda una noche y parte del día? Ademas aun estas un poco ebrió. Me tenías preocupado—,me miró y alzo una ceja.
—¿A quien te recuerda?—,sonrió sarcadticamente—Ahora sientes lo que yo he sentido muchas veces.
—JODETE. Bill.

Camino hacía las escaleras no sin antes hacerme su típica seña obscena con el dedo.

Lo imité y me encerre en mi habitación. Miré la pantalla de mi celular y busque entre los contactos el número de Georg.

—Holaaa—contestó adormilado.
—¿Georg?
—Tom Kaulitz ¿Tienes idea de que hora es?
—No.
—Pues aquí son las tres de la mañana.
—Es que es un caso de vida o muerte.
—Más te vale que así sea, soy capaz de tomar un vuelo a Los Ángeles y arrancarte el cráneo.
—Es sobre Daniela.
—¿Porque no me sorprende? Ahora bien dime ¿que pasa?
—No sé, yo quiero estar con ella.
—Solo estas pasando por una crisis cada vez que la vez aunque sea de lejos te pasa. No te preocupes es pasajero.
—Sabes que ella no es un amor pasajero. Ya la hubiera superado si fuera pasajero.
—¿Y que puedo hacer yo?  Eso está en ti—bostezo con ganas y continuó—.Müller se casara lo sabes Tom, salió en noticias, programas se chismes, radió, revistas de chismes y de negocios.
—Ella esta cometiendo un error.
—¿Porque? ¿Por que tu lo dices?
—Georg...
—Hmmm... de acuerdo are algo por ti, investigare.
—¿Harías eso por mi?
—Sólo si así me dejas dormir.

Después de la charla, me acosté en mi cama y miré al techó. Busqué en mi billetera una pequeña foto que tenía. Era ella de 15 años, con su cabello negro y sus ojos grises pálidos. Estaba partido a la mitad nunca supe que fué de la otra mitad en dónde yo estaba con ella. A veces me gustaba pensar que ella tenía la otra parte y la observaba en secreto, como yo lo hacía.

De verdad estaba grave y no era una opción regresar al edificio dónde ella vivia.


Desde que hablé con Georg los días se habían ido muy lentos y no la había visto ni una sola vez. Sabía que Bill había comenzado a frecuentarla a ella y a sus amigos a su odioso hermano y a sus odiosos amigos aunque al parecer a él comenzaban a agradarle.

Miraba mucho el reloj y me la pasaba contando los minutos y cada milésima de segundo esperando el día siguiente. Hasta que una tarde mi madre llamó, dijo que vendría unos días.

No me dí cuenta, cuando llegó o porque no, nos había pedido que la recogiéramos en el aereopuerto, una mañana llegó en un taxi y no me dí cuenta hasta que sentí el olor de su comida.

Y tenía hambre encerio.
Así que bajé con sigilo cuando no había ruido alguna en la cocina.

—¿¡Oh pero que tenemos aquí!? Ya era hora que dejarás tu habitación.
—No es para tanto Simone.
—Soy tu madre y sabes que detestó que me digas Simone.
—Ese es tu nombre ¿no?
—Tom, ¿sabes cuanto hace que llegue?
—¿Unas horas?—ella negó disgustada con la cabeza,—unos días que más da.
—Tom llegue aquí hace ya tres días, en los cuáles no has echó más que estar encerrado y no comer nada. Solo dormir. Y ya sé porque estás así es o esa noticia, porque siempre te pones mál cuando algo relevante le pasa.
—No, no es verdad.
—Por supuesto que si, tus problemas están regresando y no te das cuenta que ella lo ha superado. ¿Porque tu no?

Fanfic: En su sombra.




Capitulo 41. Fractura. 


No sabía exactamente como había llegado hasta aquí o más bien no lo recordaba. En algún momento mientras discutía con mi madre y mi hermano en la cocina, ocurrió el descuido y nieve ladraba tan desesperadamente mientras trataba de llamar mi atención. No fué hasta que intento morderme y jaló con su hosico mi playera que logró tener mi atención. 

Shaid de algún modo había tropezado por las escaleras mientras corría hacía abajo y al caer todo su peso cayó justó en su brazo izquierdo. 
Los doctores me tenían aquí desde hacía más de una hora y estoy seguro que el retraso de Arumi se debía a la lluvia, de lo contrario estaría aquí tratando de matarme por no cuidar de Shaid. 

-Señor Kaulitz-una mujer, la enfermera salió de la puerta que conducía a emergencia-Shaid ya esta bien. 
-Eso quiere decir que me lo llevaré esta noche. 
-No exactamente. Verá se fracturo el brazo izquierdo y no soportaba el dolor cuando el doctor le acomodaba el hueso para poder enyesarlo así que le aplicamos anestesia pero le cayó pesado y ahora esta dormido.
-Pero su brazo... 
-Si su brazo quedara bien es cuestión de tiempo, tiene que pegar. El doctor le explicará los detalles cuando le den de alta.
-Esta bien, ¿puedo verlo?
-Por ahora no, lo pasaremos a una habitación para que pueda dormir cuando el efecto de la anestesia pase lo daremos de alta. En un momento vengó por usted.
-Gracias. 

La enfermera se fué y me dejó solo. Bill se había ido media hora antes para poder dejar a nuestra madre en casa. Miré el reloj y ya pasaban más de media noche. 

-Tom,-no muy lejos de mi pude escuchar la voz dulce de Arumi con ese toqué de histeria que le caracterizaba desde que los problemas habían comenzando y que al parecer le había quedado como efecto secundario. Estaba en problemas de eso no había duda.
-Arumi.-me puce de pié y camine a su encuentro ya tenía mucho tiempo que no hablabamos en persona-¿Como estas? 
-¿Te estas burlando de mi? ¿dónde esta mi hijo? ¿y donde estabas tu cuando ocurrió este accidente? Por tu bien espero que no le haya pasado nada grave.
-En primera, no me burlo de ti, segunda es hijo de los dos y fue un descuidó y el esta bien y se fraturo el brazo izquierdo pero estará bien. 
-¿Que? ¿acaso no te das cuenta?-justo cuando se estaba poniéndo histérica la enfermera nos interrumpió. 
-Buenas noches señor y señora Kaulitz. Shaid ya esta en una habitación. Acompañenme los llevaré con él. 

Caminamos detrás de la enfermera siguiendo sus pasos, hasta la habitación que le habían asignado a Shaid. 

-Esta dormido.

La enfermera salió de la habitación y permanecimos callados hasta que ella retomo sus acusaciones en tono más bajo. 

-No es gran cosa, Arumi es un niño este tipo de cosas le tienen que pasar. 
-¿Y que se fracturara un brazo es normal? No entiendes como se supone que escribira o pintara. Shaid es zurdo. ¿Lo sabías? Sabía que no... 
-Mamá, papá.- Shaid comenzó a despertar-.No peleen estoy bien. 

Arumi se acercó a la cama y se sentó a su lado.

-¿Como te sientes? 
-Con dolor. Mamá no te preocupes igual se escribir con la mano derecha. 
-Eso yo si lo sabía-dije con tono de superioridad y ella me miró con una mirada asesina. 
-Calla Tom, no quiero escucharte. 

Fijó su mirada en Shaid y le sonrió como solo ella sabía. 

-Duerme mi amor. 
-Si 

No tardó en quedarse dormido y ella permaneció sentada a su lado mientras le hacía mimos. 

-Tienes razón, es mi culpa Arumi. 
-Si, lo és-Contestó sin mirarme.

Me senté en el sofá que estaba ubicado en una esquina de la habitación y los miré por un largó rato. Tenía sueño pero no quería dormirme si Arumi se quedaba despierta. 

-Arumi... 
-No tengo sueño, duerme tú,-me dijo ahora mirándome. 
-¿Como sabías que iba a mencionar eso? 
-Porqué te conozco-suspiro y fijo su atención a Shaid otra vez.
-De acuerdo.

Me cruce de brazos esperando que el sueño llegará, pero no llegó. 
Bostecé un par de veces mientras la figura de Arumi se distorcionaba. 

-Arumi... 
-Tom, ya duermete
-Te amo-ella me miro sin expresión alguna. 

"Yo igual te amo Tom"

Eso fué lo último que mi cerebro alcanzó a procesar antes de que el sueño me llevará por completo. Aunque no estaba seguro de si había sido real o solo lo había imaginado. Pero en primera tenía que decírselo o recordarcelo porque quería ver su expresión y no estoy muy seguro de que su expresión mostrara algo, por lo menos no algo positivó, por eso al despertar dudaba de sus palabras.

-Papá...

Lo primero que entró a mi campó de visión al despertar fué la mirada de Shaid.

-Shaid ¿y tu mamá?
-Esta en el consultorio del doctor, me dijo que te despertara porque ya nos vamos.

Me puse de pié y me estiré para espabilar; aún tenía sueño y seguía consternado. 

-Shaid, ¿despertaste a tú papá? - Arumi venía leyendo unas hojas.
-Si, yo ya estoy despierto. 
-Me llevaré a Shaid de una vez a casa. 
-Pero falta un día. 
-Lo sé, pero... 
-Eso es mejor, hazle caso a tu mamá Shaid. 
-Esta bien, pero nieve se quedó en casa de mi abuela. 
-Iré por ella y la llevaré contigo Shaid.
-De acuerdo. 

Arumi:

Podía sentir la mirada de Shaid clavándose como un millón de alfileres en mi, mientras conducía de regresó a casa. 

-¿Estas molesta?-negué sin quitar la mirada del camino,-¿estás molesta con mi papá?-volví a negar-¿conmigo?
-¿Tendría que estar molesta con alguién? 
-Ayer parecías estar molesta. 
-Shaid no estoy molesta con nadie, solo reaccioné de la forma en que una madre reacciona cuando algo le pasa a su hijo. 
-Pero estoy bien.
-Lo sé, eres fuerte-cuando doblé en la esquina para entrar a la callé en dónde vivíamos, me sentí nerviosa.
-¿Que pasa mamá? 
-Nada Shaid es solo que no me gusta conducir. 
-¿Y porque aprendiste a manejar? 
-Por que es necesario.

Me estacione y suspire ahora me sentía más tranquila. 

-¿Tienes hambre? Él doctor dijo que tienes que comer algo antes de empezar a tomar las pastillas que te mando. 
-¿Porque estas nerviosa mamá? 
-Mejor bajemos habrá otro día para hablar. Sobre eso.