octubre 17, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: 1.5 La vida viene sin hacer daño.



10. Noticias indeseables.



La casa estaba llena, mis compañeros habían venido de visita y mi papá había pedido que sirvieran la comida en el comedor.
Todos hablaban entré si y como siempre yo estaba tan fuera de lugar, incluso me sentía de esa forma.

Jugueteaba mi sopa, mientras observaba y escuchaba la plática a medias de mi padre y compañeros.

—¿Tiene algo malo la sopa?—Dana se acercó preocupada, atraída por mi falta de interes.
—No, solo no tengo apetito. Creó que iré a dormir.
—Te llevaré un sándwich y jugó de naranja.
—No, de verdad que no tengo hambre.

Me levante de la mesa y como predije nadie se dio cuenta. Me dirigí a mi habitación y miré por horas las guías que había conseguido Iker en una universidad que después de haber visto mi historial académico estaba dispuesto a aceptarme aún con el curso avanzado.
Ahora con todas esas guías de estudió me quedaba menos tiempo para pensar en Tom. Y mi estrés aumentaba por encontrar la forma de decirle a Israel y a todos que ya no estaría en la banda.

Más tarde y sabiendo que aún seguían sumidos en su plática o mirando el fútbol, bajé las escaleras y me dirigí a la sala. Me senté en medió de mi papá y de mi hermano. Israel me miró.

—Te, tengo que decir algo.
—Dimé—contestó distraído.
—Dejaré la banda y estudiaré la universidad.
—Ajá lo hablamos luego—dijo sin captar.
—Papá—mi padre miró a verme—Estudiaré la universidad.

Permanecí en silenció por díez minutós, que fué el tiempo que le tomo a ambos captar él mensaje.

—¡¿QUE?!—me mirarón sorprendidos y mi padre apagó el televisor.
—¿Que dijiste? Repitelo—Israel me sujeto de los hombros y me sacudió levemente.
—Dejaré la banda. Estudiaré la universidad.

Ahora mis compañeros igual me mirarón, mi padre sé veía feliz y mi hermano se veía como perro rabioso.  Otra vez me puse de pié y me refugie en mi habitación, después de todo tenía que seguir estudiando.



Tom:

Bill hacía sus tontos ejercicios de afinación mientras esperábamos que Georg se dignara a aparecer, Gustav esperaba sentado enfrente de su batería y fumaba.
Yo tenía ganas de hacer lo mismo, pero considerando que en los últimos tres días había fumado cuarto cajas de cigarrillos yo solo, no sería buena idea porque David me había dicho que últimamente estaba demasiado ansioso y había estado insistiendo en que visitará á un psicólogo y por supuesto que no lo iba a hacer.
  Así que reprimi mis ganas de fumar tocando un par de acordes al asar.

Hasta que Georg entró demasiado rápido al lugar.

—Llegas con media hora de retrasó—dijo David mirando su reloj—,Espero que tengas un motivó válido.
—Yo me quedé dormido.
—Ajá eso ve y dicelo a tú madre.
—Oh vamos, es la verdad. Pero les tengo una noticia; venía en el taxi y el taxista venía escuchando un programa en dónde...
—¿Y eso que?
—Bueno que dieron una noticia. Según Daniela Müller dejará su banda para estudiar la universidad.
—¿Que? ¿Estas hablando enserio?
—Tengo un par de cosas que decirles—,dijo David interrumpiendo—Olviden por un momento a esa chica, estoy arto que giré a rededor de sus vidas. Hay chicas mas bonitas y atractivas y lo más importante, no están locas.
—David. Tú no sabes nada de ella—dijo Bill molesto.
—Se más que ustedes y ella ya puso de cabeza la vida de Tom, y todos lo sabemos. ¿Ahora quieren saber que paso? Eso ya lo sabía, dejó su banda y ahora estudiara la universidad, la banda buscará un suplente y ya. Y creó que es lo mejor que le pudo haber pasado a esa banda. Y ahora Georg llegaste tarde. Por favor necesito que compongan ¿o Tokio Hotel solo sera de un éxito?

Todos permanecimos en silenció y David se sentó en uno de los sofás.
Ahora estaba tan pensativo y es que David tenía razón ella había puesto mi vida de cabeza y era por eso que no podía dejar de pensar en lo que le había dicho la última vez.

Pero trataba de ocultarlo, estaba tan agobiado que quise ir a buscarla cuando en la televisión pasarón una noticia en dónde revelaban la escuela y la carrera que había elegido. Después de todo Daniela siempre se distinguió por tener una alma nerd, así que no me sorprendió para nada; lo que me tenía muy consternado era la presencia de David Dennison a su lado en todos lados.

—Tom ¿a dónde vas tan temprano?—mi madre me sorprendió escabullendome una mañana.
—¿Yo?  Eh iré a ver unos asuntos de la banda.
—¿Y Bill por que no va?
—Bueno me descubriste iré a ver a Georg tenemos unos asuntos por resolver.
—¿Georg?

Yo Asentí pero estoy seguro que mi madre no me creyó ni un poco. Aunque no siguió preguntando más así que salí de ahí.

Müller iba en una escuela que estaba en el centró de la ciudad; y era una de laa mejores por eso no me sorprendió que la escojiera como su nueva escuela.
Me estacione enfrente del campus esperando verla por casualidad. Y es que quería hablar con ella aunque fuera solo por un par se.minutos y es que no había querido decirle lo que le dije la última vez. Eso fué un error y solo se lo había dicho;motivado por David que según decia sabía mucho más de ella.
Y aunque los primeros días todo parecía ir bien ya no podía seguir sin verla.
Pasarón dos horas, hasta que salió a el patio, tenía agarrado unas carpetas y sus hombroas sostenían una pequeña mochila de cuero negro. Caminó hasta la banca en dónde algunos chicos esperaban el bus y buscó en su mochila su teléfono, hizo algunas llamadas y  después solo espero.
Me sentía tan estupido espiandola pero me daba algo de miedo bajarme y hablarle. La observé hasta que la camioneta de su padre se detuvo y ella subió al asiento del copiloto.

Los seguí a una distancia prudente, mientras pensaba en como iba a entrar y que le diría.
Pero como no encontré nada y el miendo creció, decidí que era mejor regresar a casa.

Daniela:

"Papá esta feliz y esta orgulloso, eso es importante."

Mi subconsciente me estaba torturando, tal como lo había echo toda la semana. Y sobretodo había tratado de convencerse que había tomado la decisión correcta. Mi padre estaba tan feliz que me había llevado toda la semana personalmente a la universidad y me había ido a buscar igual.

—¿Que tal te fué?
—Bien hoy aprendimos más acerca de los corredores de bolsa y sobre lo que puedo llevar a la banca rota a una empresa.
—Me alegra mucho que ahora estés estudiando.

Yo odiaba la universidad y a mis compañeros aún más. Todos se querían llevar conmigo y sentar conmigo. Cuando yo solo quería estar sola. Además me sentí tan estúpida cuando los profesores me hicieron presentarme como si estuviéramos en la primaria. Y más jodido aún que muchos creyeran saber quien era yo.


—Papá quiero aprender á conducir.
—¿Porque el interes? Cuando enseñe a tu hermano dijiste que preferias ser acompañante.
—Solo quiero aprender, para que pueda ir a mis compromisos.
—Bueno talvez Fer, pueda enseñarte, incluso Logan o Iker.

Cuando llegamos á la casa, me dediqué á hacer mis tareas y la mayor parte del día la pasé pensando en lo miserable que era mi vida y que después de todo estudiar no me hacía feliz. Pero no podía dejar ahora mis estudiós a un lado no después de renunciar a la banda.


Fanfic: En su sombra.

36. Mío 



Subí las escaleras con pesadez, Shaid debía de estar en su habitación. Tom en cambió entró a la habitación de huéspedes y yo me acerque a la habitación de Shaid. La puerta estaba entré abierta y permanecí a un lado de ella cuando escuché que hablaba con Georg.

—No debes de estar triste. Las cosas pasan por algo; y bueno algún día lo vas a entender.
—Lo entiendo—me asome con cuidado y él estaba sentado en la cama abrazando una almohada—Tío Georg ¿mis padres se separan por mi culpa?
—No, No, No—Georg se sentó a su lado—No pienses eso, ni por un segundo. Tus padres se separan porque ya no funcionaban y te aseguró que tú eres lo más bonito que tienen.

Shaid bajo su vista y yo camine ahora posandome en la puerta.  Georg me miró y Lorena igual. Georgina dormía en los brazos de su madre Lorena.

—Ya estamos de vuelta ¿Como se portó?
—Como siempre.
—Muchas gracias por venir a quedarse con él.
—No hay problema Shaid es como un hijo.

Georg se despidió y Lorena igual. Bajaron y se despidieron de Tom. Yo permanecí en la habitación de Shaid, mientras el se cambiaba y buscaba hojas para colorear y dibujar.

—Hola pequeño.
—Hola mamá. ¿Dónde esta Tom?
—En la sala.

Se sentó en medió de su cama y  empezó por sacarle una buena punta a sus lápices; lo observé hasta que apoyó el primer color en una hoja blanca.

—Mami, quiero estar solito.
—Si, yo prepararé la cena Tomi.
—Shaid—me corrigió algo enfadado y yo salí de la habitación.

Tom estaba en la sala, y permaneció mirandome acosadoramente mientras preparaba la cena. No le dije nada aunque me molestaba su atención enfermiza, me reserve todas aquéllas palabras que quería decirle. Shaid bajaría en cualquier momento y no quería discutir delante de él.

—Mamá, ¿puedo cenar en mi habitación?
—Si, cariño.

Shaid se llevó su cena a la habitación y yo como no tenía apetito me refugie en mi habitación, después de un baño relajante esperaba dormir toda la noche.
Tom debía estar en la habitación de Shaid leyendo algún cuento para él; así que bien yo me acoste en la cama y me envolvi con las sábanas.
Además muy seguramente Tom iba a ir a dormir a la habitación de invitados, yo no quería tenerlo a mi lado y eso incluía la cama.

Un poco más tarde, escuche los suaves pasos de Tom, en el suelo de la habitación; por suerte hoy si me había puesto la pijama.
Con suerte solo buscaría algunas mantas y se iría. Pero no fué así se acostó a mi lado y yo me giré sobre mi misma para mirarlo y enfrentarlo.

—¿Que se supone que estas haciendo?
—La mitad de la cama me pertenece.
—Tú y yo, ya no compartimos nada. Solo a nuestro hijo.
—Aún no estamos divorciados así que mientras sigamos casados me pertenece la mitad de esta cama. Incluso tú.
—Yo no te pertenezco. No soy un objetó.
—Lo sé, pero sigues siendo mi esposa y mi mujer.
—Esta bien, como quieras yo iré...
—Tú no irás a ningún lado Arumi. Te quedas esta noche y si puedes dormir sin mirarme entonces te doy el divorció.
—Sabes que no podré.
—Si, y por eso no dejaré que te vayas. En la habitación de invitados no hay cama.
—¿Que le hiciste?
—Tuve que tomar decisiones extremas solo por ti, bebé.
—Estas demente. Tom Kaulitz.
—Pero tú me amas de igual forma.

Me volví a girar, ahora mirando la noche que se trasparentaba en las cortinas blancas de la gran puerta que daba la vista al jardín.
No pude dormir, para nada. Tom se durmió rápido y su respiración me entretenia. Me volví a girar para mirarlo y sonreí al ver que él no estaba dormido. Solo respiraba de forma inregular, se acerco a mi y me envolvió con sus brazos y apoye mi rostro en su pecho con mi oído cerca de dónde su corazón latía con calma y formaba una melodía que me tranquilizaba como nada en este mundo.

—Hueles a lavanda.
—Es la esencia de las burbujas para la ducha. Tom.

Aferre mi rostro más contra sus pectorales y acaricie su cuerpo marcado con uno de mis dedos. Sentí que se estremecia y quizá cerraba los ojos.

—No hagas eso. Es decir no lo hagas porque entonces tendré  desnudarte y hacerte el amor un par de veces esta noche.

Apesar de su advertencia, no me detuve y en cambió empecé a besar su cuello mientras mis dedos acariciaban su pechó desnudó.
Miré su rostro y él igual me miró asistiendo, inclinó su rostro y dejé un pequeño beso en sus labios y  continúe besando su cuello y su pecho. Él sonrió y cerró sus  ojos cuando me safe de su agarre para poder besar más libremente su cuerpo.
Se acomodo de mejor forma en las almohadas y beso mis labios cuando yo me sentaba encima de él y con su ayuda me deshice  de mi  blusa. Y después me ayudó con la parte de abajó de mi pijama, hasta que solo estuve en ropa interior. Tom solo tenía su boxer así que no sería problema desvestirlo. Me incline un poco para poder besarlo, y mientras nos besabamos Tom desabrocho mi sostén con agilidad y lo siguiente que hizo fué besar muy suavemente mis senos, sacandome algunos jadeos.

Acaricio mi espalda y beso mi hombro mientras deslizaba mi última prenda y se retregaba contra mi entré pierna, haciendo que me exitara sentir su virilidad. Gemi un poco más alto y acomode ambas piernas en cada costado de Tom.
Lo siguiente que hice fué besarlo bajando desde sus labios hasta su abdomen y deteniendome ahí para quitarle su boxer. Cuándo bajé la pretina de la prenda él sonrió y me ayudó a terminar de desnudarlo.
Así que otra vez nos besamos y gimio contra mis labios cuando sintio mis dedos fríos acariciando su caliente erección, y ahora ambos gemimos cuando nos unimos y comencé a moverme encima se él. Su forma de mirarme cambió a esas expresiones que tanto me gustaba ver. Me agarró de mis caderas para ayudarme á ir más rápido y en algunas ocasiones acaricio mis senos.
Hasta que nos separamos y ahora él hizo que quedará debajo de su cuerpo, acomodo mi cabeza en las almohadas y nos besamos otra vez, justo cuando se volvió a undir en mi ser, ahora moviéndose con más fuerza y rapidez.
Nunca lo dejé de besar, incluso aunque me dejaba sin respiración continúe besandolo y moviendome debajo de su cuerpo cuando los primeros espasmos comenzaron a invadir mi intimidad y el orgasmo me golpeó primero a mi y Tom continuó un poco más, hasta que se dejo caer encima de mi pechó agotado, acaricie su espalda hasta que estuvo un poco más estable. Y se dejó caer a mi lado.

Yo me volví a girar dándole la espalda, un poco avergonzada. Me envolvi con las sábanas y sentí sus brazos rodear mi cintura mientras besaba mi cuello.

—¿Todavía te quieres divorciar de mi?—No contesté y entrelace mis dedos con lo de él formando una pequeña unión una vez más—Nadie va a poder hacerte el amor como lo hago yo. O ¿Dime que no te gusto?
—Tooom—me giré y lo miré una vez más de frente—Estas haciendo que me sienta culpable y un poco usada.
—¿Usada? ¿Que demonios te pasa?  No tuvimos sexo. Yo te hice el amor porque eres mi esposa y te amo y aunque tu digas que no. Yo se que me amas y que lo deseabas tanto como yo.

Desvíe la mirada a un costado y el acaricio mi barbilla. Mientras besaba mi cuello.

—¡Mirame!—me ordenó—Ahora que si te quieres divorciar de mi tendrás que decirme que no sentiste nada más que placer mientras te lo hacía.

Tom sabía que yo no podría decirle eso. Porque le estaría mintiendo a él y a mi. Además que sería la mentira más grande decir que solo lo había diafrutado. Cuando había sentido más que solo placer; lo había sentido a él de la forma más pura y honesta. Él era mío, como siempre me habia dicho.

—No estoy segura de muchas cosas Tom.
—Pero sé que estás segura de que te amo y de que tú me amas.

Negué lentamente y  escondí mi rostro en su pecho.  Suspire mientras Tom acariciaba mi cabello esperando alguna respuesta de mis labios que hasta el momento no podían pronunciar ni medía palabra.

—¿No me dirás nada? ¿quieres que te vuelva a hacer mía para que estés convencida?

Iba a comenzar a besarme otra vez y yo sabía a la perfección que no me iba a resistir así que lo detuve mirandolo fijamente, mordi mi labio inferior sensualmente y lo bese.

—Buenas noches, mi amor—le dije antes de unir nuestros labios—Y por supuesto que nadie, nunca sabría como hacerme el amor. No como tú.

Me miró sin decir nada y asintió, por el momento solo podía hacer que durmiera contestando alguna de sus preguntas, lo abrace con fuerza y él mantuvo su agarre más fuerte que antes.

Tom:

Cuándo desperté Arumi ya no estaba a mi lado; estaba enfrente del tocador aplicando algo de color a sus mejillas pálidas. Desde que había aceptado dar clases en esa tonta escuela de verano, ya no la veía en todo el día.
Me acomode en la cama y coloqué mis manos justo debajo de mi nunca y me dediqué a observar su silueta menuda, se giró al sentir mi mirada sobre ella.

—Ya estas despierto—Asentí y ella regresó su mirada al espejo—¿Puedes ayudarme con los botones de mi blusa?

Me levanté y e acerque a ella, se había puesto una bonita blusa color coral que tenía unos cuantos botones en la espalda. Me acerque a ella y acaricie su espalda antes de cerrar sus botones. Ella pareció estremecerse y suspiró.
Ahora coloqué mis manos arededor de su cintura y bese su cuello, ella cerró sus  ojos, cuando mis manos acariciaron su cuerpo encima de su ropa.

—No, Tom. Tengo que ir a la escuela y Shaid igual.
—Oh vamos es escuela de verano, no es importante.
—Para mi y Shaid si lo es.

Así que dejé que sé vayan yo me quedé acostado en la cama un rato más; estaba bastante afligido pero por el momento me sentía completó después de haber pasado una increible noche con mi mujer. Me levanté al baño para la ducha y cuando buscaba enjuague bucal en la gaveta encontré un pequeño botecito de pastillas  ¿anticonceptivos?  Suspire y me sentí decelcionado, antes Arumi no tomaba tantas precauciones, aunque la entendía después de perder tan prematuramente á nuestra bebé.

Aunque por otro lado con un bebé sería muy difícil que anularan nuestro matrimonió civil. Pero su salud física emocional. Igual me sentía mucho más confundido que ella.

Regresé a la cama y miré el techo, cansado de todo esto y de todo lo que estaba pasando. Solo pensaba en recuperar por completó a Arumi

octubre 09, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra





35. Términos



Tom:

Shaid estaba acostado en la cama, cuando entré a su habitación miraba el techo y cuando entré enseguida me miró.

—¿Como te sientes Shaid?
—Mejor—,me acerque á la cama y  me senté a un lado de él—Papá no quiero que dejes de querer a mi mamá.
—Nunca he dejado de quererla. Tú mamá es la que ya me dejó de querer.

Desvío su mirada y dejó escapar un largo suspiró cargado de muchos sentimientos negativos. Así que cuando regresó su vista a mi trato de sonreír y yo lo tranquilice mientras acariciaba su cabello.

—No quiero verlos separados.
—No sé que hacer para conquistarla otra vez.
—¿Ya no me quieren?
—Tú eres lo que más queremos Shaid pero es algo difícil de explicar.
—Papá, yo se que tú no dejarás que mamá se aleje de ti.
—Tienes razón, mañana es el día del primer citatorio en la corte familiar; y no permitiré que Arumi se aleje de mi.

   Abrace a Shaid y me acomode a su lado, el permaneció callado hasta que se durmió. Yo salí de su habitación y me dirigí a mi habitación con Arumi.
Ella había dejado la puerta abierta, y aunque no lo quise tomar como una señal de que estaba cambiando algo; entré a la habitación y me acoste a su lado.

Shaid tenía razón, no podía y no iba a permitir que ella me alejara de su lado. Iba a hacer hasta lo imposibles por mantenerla conmigo.

Cuando desperté Arumi ya se había despertado y me miraba examinando cada poro de mi rostro, mientras delineaba el contornó de mis labios con uno de sus dedos. Cerré mis ojos, cuando sentí su tacto y respire más lentamente como ella solía hacerlo cuando acariciaba su piel. Me gustaba y ahora mismo quería besarla, pero no estaba seguro de lo que ella iba a hacer. No lo supe hasta que se detuvo y abrí mis ojos. Seguía mirandome, ahora de forma distinta.
Examine su semblante y mi vista recorrió desde su rostro hasta llegar a su cuello y de ahí hasta su pecho. Estaba envuelta en una cobija blanca y estaba desnuda; la noche anterior no lo había notado, pero ahora se transparentaba su desnudes.

—¿Desde cuando duermes desnuda?—ahora yo estiré mi mano y acaricie con mi dedo pulgar el lunar que tenía justo en el frente de su hombro izquierdo.
—No sé, creó que desde anoche.

Me incorpore y me senté bien en la cama, justo enfrente de ella. La miré una vez más y ella sonrió mientras cerraba sus ojos; me acerque un poco a su cuello para aspirar su aroma, y sentí como se estremecia.

—Estas nerviosa—afirme mientras dejaba un pequeño beso en su cuello.
—Últimamente lo estoy siempre Tom. Creó que se debe a que hoy será la primera audencia.

Permanecí en silenció y ahora bese su frente, ella abrió sus ojos y miré mi reflejó en sus ojos. Me miró angustiada y se dejó caer; la observé y ella a mi.

—Arumi. Te amo.

No dijo nada, solo se giró y quedo boca abajo. Miré el despertador y aún eran las 6:00 am. El teléfono sonó y me levante a contestarlo.

—Hola.
—¿Tom Kaulitz?
—Si, él habla. ¿Que se le ofrece?
—Le llamó de la oficina de la corte familiar; para informarle que el por asuntos de fuerza mayor, el juez decidió posponer la audencia para el próximo viernes. Mañana le llegarán las nuevas notificaciones.
—De acuerdo. Gracias por la información.

Colgue el teléfono y regresé a la habitación.

—¿Quien era?—dijo Arumi y continuó boca abajo.
—De la oficina del juez al parecer se aplaso la cita para el viernes.
—Que inoportuno.
—¿Ya no me soportas? ¿cuál es la maldita urgencia por estar divorciada de mi?

No contestó y desvío la mirada, mientras yo maldecia entré dientes. Y observaba su desnudes debajo de las sabanas deceando amarla.

—¿Puedes correr las cortinas?
—Pero esta nublado—afirme.
—Lo sé, pero quiero seguir durmiendo.
—Supongo que igual quieres que me vaya de aquí—me dirigí a la ventana, para correr las cortinas.
—No, yo quiero que te quedes un poco más.
—Pensé que no me querías cerca.
—Entonces te puedes ir. Si así lo quieres.
—Estas demente.
—Puede ser, pero tú me amas de igual forma.

Caminé á la cama y me volví á acostar a su lado; ahora me incorpore un poco apoyandome con mis hombros para mirar su espalda desnuda cubierta por la transparente sabana blanca; y acaricie su nuca bajando hasta llegar a su espalda. Ella volvió á cerrar sus  ojos y su respiración sé hizo lenta, incline un poco mi rostro para poder besar su espalda. Arumi dejó escapar un largo y suave suspiró. Abrió sus  ojos y se giró para quedar boca arriba en la cama, cerró sus ojos y se acomodo dejando al descubierto, su cuello y su clavícula invitandome a besarlos. Y acepte la invitación.

Me quité una a una las prendas que me cubrían y  volví a besar su cuello, ahora más lentamente, me acomode encima de ella, y Arumi abrió sus  ojos cuando sintió mi peso, enredo sus  brazos en mi cuello y acaricio mi nuca, haciendo que me estremeciera. Me miró un par de segundos antes de que ella besara mis labios, muy suavemente y mis manos empezarán a recorrer su  cuerpo que reaccionó al primer contacto de mis manos tibias. Suspiró y bese sus labios, y bajé por su cuello hasta regresar a sus labios.

—Arumi—, le dije matando el romance del momento—¿Enserio quieres hacerlo?—mi cuestionamiento me tomo sorpresa, cuando hice que ella lo reflexionara mejor y tratará de incorporarse para liberarse de mi.
—Tom, yo no sé si quiero hacerlo.

Me aparte de ella y se sentó. Yo La imite.

—Estuvimos a punto de cometer un error.
—¿Cual es el error?  Hacer el amor con mi esposa no es un error.
—Bueno se supone que estamos por divorcianos.
—Pero tú eres la que quiere alejarse de mi. Yo solo quiero estar contigo y cuidarte. Quiero que me perdones y que podamos continuar con nuestra vida normal. Arumi sigo enamorado de ti.
—Dejame sola Tom.

Arumi:

Pasaron unos días después de que estuvimos a punto de volver á estar juntos y aunque lamentaba haber dejado pasar aquella oportunidad, hasta ahora no me arrepentia de habermenos detenido en el momento justó. Después de que se aplsara la audiencia, nos llegó la fecha nueva y ese día era hoy.
Georg y Lorena se habían quedado en la casa con Shaid y cuando salimos rumbó a la cita, cada quién se fué en su coche, sin siquiera dedicarnos una mirada.

—Buenos días—Saludo la trabajadora social—,Arumi. Tom.
—Buenos días—contestamos.
—Tomen asiento. Están aquí porque la señora Arumi solicitó la anulación de su matrimonio alegando diferencias inreconsiliables—Asentí y la trabajadora social miró a Tom—¿Tom?—él asintió.
—Aquí igual dice que tienen un hijo en común Shaid Thomas kaulitz Hoffman. Arumi solicitó la custodia del menor, con días de visita. Tom ¿Esta de acuerdo?
—No.
—¿En que no esta de acuerdo?
—En todo.
—¿Entonces no quiere el divorció de mutuo acuerdo?—Tom negó y la trabajadora social nos miró.
—Entonces será más complicado.

Estuvimos discutiendo mil formas de posibilidades pero Tom no aceptó ninguna y la trabajadora social no logró nada; dijo que sería mejor que Tom y yo hablaramos nuevamente y nos programó otra cita.

—Te dije que no sería fácil.

Me dijo Tom cuando estuvimos en casa.

Fanfic: 1.5 La vida viene sin hacer daño




9. Ya no quiero.




Nuevamente nadie dijo nada, mientras me observaban con tanta indiscreción. 

—Ella no es tan bonita—Dijo Chris. 
—¡Callense, y dején de mirarme ó juró que les arrancaré los ojos! 
—Vaya aguien se volvió muy loca y neurótica.
—Te voy a matar. 

Le dije a Israel mientras estrujaba un bizcocho de chocolate y  sé hacía  añicos entré mis manos. 
Me levanté de la mesa y camine hasta mi habitación. 

—¡No quiero que ninguno me este jodiendo la poca paciencia que me queda! 

Y al entrar a la habitación azote la puerta con mucha fuerza y me senté en mi cama, a llorar. 
Era lo que quería, terminar conmigo para poder andar con la primera que se le pusiera enfrente. 

Busqué ropa limpia mientras llenaba la tina de agua tibia. 
Entré al cuarto de baño y me observé en el espejó del baño; y después busqué en la gaveta una pastilla para la ansiedad.
Las había dejado de tomar hacia tres años pero nunca había dejado de comprarlas. Miré el frasco y tomé dos; las observé por un largo rato y me las tragué en secó. 
Me desnude y entré a la tina, respire pronfundo y cerré mis ojos para relájarme  un poco más.

Escuché sonar mi celular, así que lo sostuve en mis manos y miré la pantalla. 

"Llamada entrante: Georg Listing"

Por un momento pensé colgar pero no lo hice así que contesté. 

—Hola. 
—Müller, que gusto escucharte. ¿Como has estado? 
—Bien—,conteste sin pensarlo después de todo las pastillas ya estaban haciendo efecto—, ¿Y tú? 
—Igual bien. 
—¿Llamabas para algo en especial? —Solo para saludar, pero deseguro que algo de puso de malas.
—Si mi hermano pero no es nada importante. 
—¿Segura?  Te oyes mal—,permaneció en silenció y al no obtener respuesta. Continuó—. De todas forma si quieres hablar, estarémos de vuelta el próximo Lunes. 
—¿No están en Leipzing?
—No. Estamos en Hamburgo. Y te decía sabes dónde vivo. Así que bueno sigue bien. 
—Gracias. 

Corte la llamada y salí de la tina. Me enrolle una toalla y salí del baño. Me dirigí a la cama en dónde había dejado mi ropa y me vestí.
Mi hermano entró con una taza y me miró. 

—Te traje un té de tila , para tus nervios. 
—Gracias. 
—Ronnie llamó y dijo que ya podemos regresar a casa. Y te llamará a ti para darte indicaciones. 
—¿Cuando quieres regresar? 
—Cuando tú gustes. 
—El lunes. 

Asintió y asentó la taza de té en el buró y cuando iba a salir lo detuve. 

—Espera ¡no te vayas!—entró a la habitación y yo me dirigí al sofá que había ahí. Era pequeño pero incluso yo cabía acostada. 
—¿Pasa algo?—Se sentó a mi lado y entonces yo me acomode de manera que mi cabeza quedo apoyada en sus  piernas de lado. 
—No sé. 
—Vamos cuentame. 
—Extraño a mamá—. Le dije de sorpresa y él enredo sus dedos en mi cabello peinandolo así con ellos. —Yo igual. Pero creó que papá a echó un gran trabajó al cresernos—Me miró y yo me incorpore ahora sentada lo miré—,¿Crees que siga viva? 
—No sé. Lo único que sé es que me a echó mucha falta. 

Cuando tuvimos la edad suficiente mi papá nos contó de Marie Isabel. Nuestra madre. Cuando la conoció se enamoraron al instante y á simple vista no parecía estar loca. Á menos no había perdido la cordura, porque trabajó para mi papá, fué su secretaría y como todo marchaba bien se casaron y después de que ella quedará embarazada fué cuando perdió la cabeza por completo. Era una mujer con trastorno bipolar y problemas de ansiedad y nervios. Estuvo internada todo su embarazo en un hospital mental; y cuando nacimos talvez empeoró un poco más, le dio postparto y se la pasaba fumando día y noche, hasta que un día se marchó y mi padre nunca supo de ella. 

Aveces incluso pensaba que era como ella, tenía los mismos problemas de ansiedad que ella pero no estaba demasiado de mente como ella y eso era un gran logró. 

Mi hermano y yo regresamos a casa la mañana del lunes y después de cambiarme salí de la casa sin decir nada.
Caminé por varías calles antes de que un taxi se detuviera; le dí las indicaciones para llegar a casa de Tom. Y cuando estuve enfrente del portón dude y me di la vuelta para regresar á mi casa. 

—Daniela. 

Me detuve en secó cuando escuche la voz de Simone y me giré para verla. Le regale mi mejor sonrisa. 

—¿Vienes a ver a Tom?
—¿Esta en casa? 
—Si, pasa le avisaré que veniste. 

Camine justo detrás de ella y llegamos hasta el jardín, en una mesa redonda estaban sentados los cuatro y David. Y todos me observaron. 

—Tom, Dani esta aquí. 

Me miró y esbozó un gran suspiró de resignación. Y camino hasta mi. 

—Müller ¿Que haces aquí?  Pensé que todo acabó. 
—Yo quería verte. 
—¿Porque? Tú y yo no somos nada. ¿Recuerdas como término todo? 
—Yo quería hablar contigo. 
—¿De que?
—De nosotros. 
—¿NOSOTROS?—sonrió con ironía—Tú terminaste con lo que había. Müller yo no tengo nada que hablar contigo, ya obtuve lo que quería. Ya no me sirves. 

Lo miré al borde del llanto y llena de irá mi mano se cargo de tanto de eso y le dí una bofetada con toda mi fuerza. 

—Eres un imbécil. 
—Veté Müller, ya no me interesas. 

Se sobo su mejilla y me encamine hasta a la puerta de entrada. 
No me detuve a mirarlo y regresé a la calle, y me senté en la acera. Ahora después de aquéllo no me quedaban ganas de verlo, ni nada de eso. Así aue decidí que si quería llorar era tiempo de hacerlo porque en casa no iba a poder. Israel me preguntaría y él si era capaz de armar un escandalo, además tampoco me apetecía contar que ya no era virgen y menos a mi hermano. Porque contarle, sería algo muy raro. 

Así que espere a estar mejor y camine por algún rato sin estar segura a dónde ir. Hasta que llegué a un parque solitario; me senté a uno de los columpios. Miré al cielo cuando empecé a llorar y me seque mis lágrimas. Estaba sola ahí hasta que alguien se estaciono enfrente del parque.

—¿No crees que estas muy lejos de tu casa? 

Lo observé acercarse y era la primera vez que no veía a Iker con su traje, estaba demasiado informal que incluso no lo reconocí hasta que estuvo cerca.

—Iker ¿que haces aquí? 
—No sé, esta mañana cuando saliste de tu casa, parecía que necesitabas ayuda o algo—,Se acercó al columpio de a lado y se sentó. 
—Creó que dejaré la banda—Abrió muy grandes sus ojos y me miró sin dar crédito a lo que escuchaba—,creó que quiero estudiar la universidad.
—¿Así? ¿Y que estudiaras? 
—Economía, administración o algo que me ayude con las empresas de mi papá.
—¿Esto lo haces por ti o por tu papá? 
—Por ambos. 
—No creó que estes convencida de dejar la banda; lo puedo ver en tu rostro. 
—Aún no sé como decirle a mi hermano se pondrá loco. Porque después de todo yo soy la líder. Además que tengo que buscar una buena universidad porque los cursos ya están adelantados. 
—Según sé tú eres algo así como un poco nerd y ss te hace fácil la escuela—,Asenti—entonces si ya lo decidiste dejame ayudarte a buscar una escuela y a estudiar.
—¿Harías eso por mi? 
—Si. Ahora que te parece si regresamos a tu casa, parace que llavera. 

Asentí y nos dirigimos a su vehículo. 
Condujo en silenció mientras escuchabamos canciones antiguas. 

Ahora estaba pensando en que decirle a mis compañeros a mi hermano más que a nadie. Me iba a matar de eso estaba segura. 
Pero de verdad que no quería seguir en la banda, por muchas razones.