junio 01, 2016 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Madness





3. Recuerdos.



"No puedes estar así Siempre, lo superaras Tom. Tú mismo te has dado cuenta que las novias van y vienen. Es verdad que ella es una niña muy linda, inteligente. Pero eres un adolescente, creceras y maduraras, conocerás personas".

Tenía un tazón similar enfrente de mi, era muy parecido al de hacía seis años, igual que la conversación. El sabor de la sopa seguía igual, mi madre había envejecido un poco pero era tan idendica, a la mamá de mi recuerdo.

—Estaras bien Tom—seco el sudor que bañaba mi frente y beso mi mejilla con cariño.
—Mamá ¿porque estas aquí?
—Bill me pidió ayuda, me dijo que habías estado muy raro y que te estabas encerrando nuevamente en tu habitación. Me díjo que estabas ansioso, agresivos, explosivo, irritante.
—¿Como sabe Bill mis síntomas?
—Tom, son hermanos Gemelos. Dicen que hay un vínculo que los une y que cuándo uno esta triste el otro lo puede sentir.
—Eso es una estupides.
—Es completamente cierto lo eh comprobado más de una vez. Ahora hijo deja de hablar y termina de comer. Que te vez muy pálido.

Continúe con la comida hasta qué ya no hubo nada en el tazón mi madre me sirvió algo de fruta y un vaso de jugó.

—Extrañaba tu comída—,ella sonrió mientras se sentaba enfrente de mi con un vaso de zumo.—¿dónde esta Bill?
—No sé, cuando desperté ya no estaba en casa.

Nadie díjo más, mientras bebíamos el zumo y observábamos como el la noche consumía el día. Era el cuarto día desde que había venido un doctor y me había recetado algo de vitaminas y me había quitado todas las drogas controladas como las de la ansiedas y las de dormir que eran las que con máa frecuencia usaba. Aparté que me había prohíbido el alcohol y los cigarros.

—¿Como te sientes hay Tomy?
—Bien, supongo que esa maldita fiebre se ha ido.
—Me alegra mucho Tom. Yo preparé tu agua para que te refresques un poco.

Asentí y ella se dirigió a mi habitación. Me serví un poco más de jugo y observé por la ventana. El cielo era más oscuro. Y para cuándo estuve dentro de la tina era completamente negro y una luna llena lo adornaba.
Sólo paso una hora antes que decidiera que era hora de dejar de pensar.

Así que regresé a mi cama y me acosté mirando al techo. Hasta que me dormí. Creo que tuve un sueño o talvez dos, no lo recuerdo bien pero estaba seguro que así fué.

—¿Como esta el pequeño Tomy?—preguntó Bill con tono burlón mientras entraba a mi habitación con una bandeja de comida.
—¿Y mamá?
—En el comedor. ¿Cuando vas a bajar a  comer? Tom ya déjate de hacer al dramático que a ti no te queda y reacciona de una buena vez.
—¿Como sabes que de verdad no estoy enfermo?
—Porque soy tu hermano y uno a ti no te dolió la noticia por qué aún la amaras te dolió el orgullo, dos solo te estas haciendo pendejo por algo, porque se como eres Tom.

Bill me miró con severidad y salió de la habitación. Y tenía razón muy en el fondo, tenía razón quiza solo me dolía el orgullo.

—Voy a salir.
—¿Pero ya te sientes mejor?
—Un poco. Y sabés mañana mamá iremos de paseo ya que has venido solo para atenderme.
—Es lo que hace una madre.
—¿Puedes llevarme Tom?
—¿No puedes manejar?
—No quiero que se peleén hijos.
—Esta bien, te llevó.

Bill se tardo menos de lo que esperaba en arreglarse y cuando estuvimos en el vehículo fué incomodo de muchas formas.

—¿A dónde iras?
—A casa de Dani.

Comencé a conducir mientras el miraba su celular.

—No me has dicho la dirección.
—Sabés en donde vive, no te hagas que ella bién podría poner una órden de alejamiento en tu contra.
—¿Ella se dió cuenta?
—No, ella tiene mucho que pensar con su boda, la empresa de su padre y todo eso. No tiene tiempo de fijarse en nada.

Cuando entramos a la zona residencial, me sentí nervioso. Pero no aminore la velocidad y cuándo a parque cerca de la casa de Dani, pude verla observando desde el gran ventanal de una habitación supongo que era el estudió. Estaba tan sumida en sus pensamientos.

—Gracias Tom—,asentí mientras mientras el bajaba y seguí observandola.

Estaba de pié, con los brazos cruzados. Con la vista fija en algún lugar. Deseaba que me miraba se lo pedía al universo pero ella no me vió.
A la vida habitación entró su hermano y después de intercambiar algunas palabras ambos se desaparecieron de la habitación.

Arranqué el vehículo y me dirigí a mi departamento, cuando llegue me dirigí a la recepción.

—Buenas tardes señor Kaulitz.
—Hola Alan. ¿Que tal?
—Muy bién, ¿y ustéd?  Hace algún tiempo que no venía por aquí.
—Si, estuve un poco indispuesto pero ya estoy mejor.
—Que bueno ya se le extraña en el edificio.

Después de pagar todos los servicios me dirigí al elevador y detrás de mi se subieron una mujer y tres hombres más.

—Quiero que todo este bien—Decía uno de ellos,—que la decoración sea del estilo de ella.
—Señor Iker, no se preocupe nosotros decoramos las propiedades del señor Müller y le aseguró que a su prometida le encantará.
—Eso espero ya que no estára por algunas semanas.
—Usted confíe y dejelo en nuestras manos.
—Lo quiero lo más pronto posíble, ahora necesitó contentarla estamos un poco peleados y distanciados.
—Ella lo amara, se lo aseguró.

El elevador se detuvo en el piso cinco y ellos salieron primero y a mi me basto un segundo para decidir seguirlos muy de lejos.
Me detuve por un minuto fingiendo hablar por teléfono y esperé a que entrarán a la suite.
Después camine por el largo pasillo y mire el número, Sonreí y regresé a mi piso.
Saber que estaban un poco distanciados, me hacía sentir bien. Había que aceptarlo.

A la mañana siguiente, Bill nos acompañó a Simone y a mi de paseo. Y ahora que estaba reaccionando me sentía estúpido por darle molestias así que estuvimos el día enteró con ella.

—Me alegra que ya estes mejor Tom y que otra vez estén hablando ustedes dos.
—No te preocupé es solo una estupides lo superaré pronto.
—Yo me quedaré unos días más y regresaré si no se deciden a ir a verme.
—Esta bien.

Por la noche ella preparó la cena y cenamos como hacia ya hace tiempo. Los tres juntos.

—Es sólo una idéa. Sabía que no te gustaría.
—No puedo, es inimaginable verme de amigo de alguno de ellos y menos de Israel Müller.
—No es tán chocante como dices.
—No se como. No se como podría empezar a hablar con él.
—Se espontáneo, si te lo propones cuando menos lo espéres estaran de amigos. Pienso que es mejor que espiarla. Eso es enfermo Tom.
—De acuerdo lo intentaré.

Y paso una semana aproximadamente cuando se presentó la ocasión. No se cómo ni porqué pero paso. Después de haber despedido a nuestra madre, Bill se fué por su cuenta y yo conduje de regreso a casa.
Cuando en el camino me encontré con él, con su hermano de Dani. A un lado del camino estába con el capó de su coche arriba. Hacia algunas llamadas supongo, pero me estacione y salí.

—¿Israel?
—Oh vaya Kaulitz, ¿qué haces aquí?
—Llevé a mi madre al aereopuerto. ¿que le paso?—,dije señalando el automóvil.
—Es la batería esta baja.
—Bueno si quieres yo podría,—me miró frunciendo el ceño—Solo era una sugerencia.
—¿Porque?
—Solo quería ser amable, pero bueno...
—Esta bien, bueno yo llevó más de dos horas esperando.

Sonreí en mi mente.

—Gracias Kaulitz.
—No hay de que Müller.

Me miró un par de minutos y miró su celular.

—¿Te invitó a comer?
—¿Me estás pidiendo una cita?
—No solo quiero ser amable. Y mimi preparo una gran comida.
—De acuerdo—dije sonriendo en mi mente—. Oh bueno no, ya sabes tú padre y tú hermana.
—Ah, no, ellos no están en la ciudad; están en un congreso en New York.
—Eso cambia las cosas. Te sigo.

Fingí no saber a dónde íbamos aunque me sabía el caminó a la perfección. Cuando entramos al estacionamiento de su casa me sentí extraño y empecé a sospechar que algo íba mal. Pero no presté mucha atención. Me hizó una seña con la cabeza y baje del vehículo. Caminé detrás de él hasta el recibidor  de su casa.

—Joven Israel—Mimi que según sabía era su niñera desde que su madre había muerto me miró extañada.
—Hola mimi—,le dijo mientras la abrazaba como yo solía abrazar a mi madre—.¿Recuerdas a Tom Kaulitz?
—Si y sobre eso yo no creo que...
—Bueno aquí no esta mi padre ni mi hermana, dile a Alba que sirva la comida en el jardín por favor.
—Esta bien, cariño—contestó mirándome con severidad.
—Vamos Tom.

Caminamos hasta la sala de estar y nos sentamos.

—¿Porque me ayudaste? ¿qué pretendes?
—Solo quería ser amable ¿porque me invitaste a comer?  ¿qué pretendes?
—Pensé que me odiabas. Es decir tú no me soportabas en la escuela, y yo tampoco te soportaba. De echo no estoy seguro de que me agredes pero igual soy agradecido.
—Ah pues digo lo mismo, solo quería ser amable.

Una de las chicas del servicio se acercó.

—Señor Müller, su hermana esta en el teléfono. Dice que le urge hablar con usted.
—Compermiso—dijo y se dirigió a su estudio seguramente.

Yo permanecí mirando un poco más la decoración y las fotos que habían ahí.
La mayoría era de él y su hermana desde que eran bebés hasta su graduacion de la universidad. Con su padre vestidos de traje y en algún lugar de Europa, uno con la banda en un club de Alemania.
Ella y otra vez ella.
Cuándo regresó me guió hasta el jardín en dónde había un pequeño comedor de cuatro personas, con la comida ya servida.

—Nunca comemos adentro, la mesa es muy grande y el aíre es pesado.
—Es agradable aquí afuera.
—Si—afirmé—¿porqué tu no fuiste con tu padre y tu hermana?
—Bueno porque Aunque soy accionista en la empresa de.mi padre eso no es para mi. Creó que todos lo saben.
—Pero en la escuela eras un nerd y eras Cool solo porque tocas la guitarra.
—Los nerds también pueden ser Cool.


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