octubre 17, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra.

36. Mío 



Subí las escaleras con pesadez, Shaid debía de estar en su habitación. Tom en cambió entró a la habitación de huéspedes y yo me acerque a la habitación de Shaid. La puerta estaba entré abierta y permanecí a un lado de ella cuando escuché que hablaba con Georg.

—No debes de estar triste. Las cosas pasan por algo; y bueno algún día lo vas a entender.
—Lo entiendo—me asome con cuidado y él estaba sentado en la cama abrazando una almohada—Tío Georg ¿mis padres se separan por mi culpa?
—No, No, No—Georg se sentó a su lado—No pienses eso, ni por un segundo. Tus padres se separan porque ya no funcionaban y te aseguró que tú eres lo más bonito que tienen.

Shaid bajo su vista y yo camine ahora posandome en la puerta.  Georg me miró y Lorena igual. Georgina dormía en los brazos de su madre Lorena.

—Ya estamos de vuelta ¿Como se portó?
—Como siempre.
—Muchas gracias por venir a quedarse con él.
—No hay problema Shaid es como un hijo.

Georg se despidió y Lorena igual. Bajaron y se despidieron de Tom. Yo permanecí en la habitación de Shaid, mientras el se cambiaba y buscaba hojas para colorear y dibujar.

—Hola pequeño.
—Hola mamá. ¿Dónde esta Tom?
—En la sala.

Se sentó en medió de su cama y  empezó por sacarle una buena punta a sus lápices; lo observé hasta que apoyó el primer color en una hoja blanca.

—Mami, quiero estar solito.
—Si, yo prepararé la cena Tomi.
—Shaid—me corrigió algo enfadado y yo salí de la habitación.

Tom estaba en la sala, y permaneció mirandome acosadoramente mientras preparaba la cena. No le dije nada aunque me molestaba su atención enfermiza, me reserve todas aquéllas palabras que quería decirle. Shaid bajaría en cualquier momento y no quería discutir delante de él.

—Mamá, ¿puedo cenar en mi habitación?
—Si, cariño.

Shaid se llevó su cena a la habitación y yo como no tenía apetito me refugie en mi habitación, después de un baño relajante esperaba dormir toda la noche.
Tom debía estar en la habitación de Shaid leyendo algún cuento para él; así que bien yo me acoste en la cama y me envolvi con las sábanas.
Además muy seguramente Tom iba a ir a dormir a la habitación de invitados, yo no quería tenerlo a mi lado y eso incluía la cama.

Un poco más tarde, escuche los suaves pasos de Tom, en el suelo de la habitación; por suerte hoy si me había puesto la pijama.
Con suerte solo buscaría algunas mantas y se iría. Pero no fué así se acostó a mi lado y yo me giré sobre mi misma para mirarlo y enfrentarlo.

—¿Que se supone que estas haciendo?
—La mitad de la cama me pertenece.
—Tú y yo, ya no compartimos nada. Solo a nuestro hijo.
—Aún no estamos divorciados así que mientras sigamos casados me pertenece la mitad de esta cama. Incluso tú.
—Yo no te pertenezco. No soy un objetó.
—Lo sé, pero sigues siendo mi esposa y mi mujer.
—Esta bien, como quieras yo iré...
—Tú no irás a ningún lado Arumi. Te quedas esta noche y si puedes dormir sin mirarme entonces te doy el divorció.
—Sabes que no podré.
—Si, y por eso no dejaré que te vayas. En la habitación de invitados no hay cama.
—¿Que le hiciste?
—Tuve que tomar decisiones extremas solo por ti, bebé.
—Estas demente. Tom Kaulitz.
—Pero tú me amas de igual forma.

Me volví a girar, ahora mirando la noche que se trasparentaba en las cortinas blancas de la gran puerta que daba la vista al jardín.
No pude dormir, para nada. Tom se durmió rápido y su respiración me entretenia. Me volví a girar para mirarlo y sonreí al ver que él no estaba dormido. Solo respiraba de forma inregular, se acerco a mi y me envolvió con sus brazos y apoye mi rostro en su pecho con mi oído cerca de dónde su corazón latía con calma y formaba una melodía que me tranquilizaba como nada en este mundo.

—Hueles a lavanda.
—Es la esencia de las burbujas para la ducha. Tom.

Aferre mi rostro más contra sus pectorales y acaricie su cuerpo marcado con uno de mis dedos. Sentí que se estremecia y quizá cerraba los ojos.

—No hagas eso. Es decir no lo hagas porque entonces tendré  desnudarte y hacerte el amor un par de veces esta noche.

Apesar de su advertencia, no me detuve y en cambió empecé a besar su cuello mientras mis dedos acariciaban su pechó desnudó.
Miré su rostro y él igual me miró asistiendo, inclinó su rostro y dejé un pequeño beso en sus labios y  continúe besando su cuello y su pecho. Él sonrió y cerró sus  ojos cuando me safe de su agarre para poder besar más libremente su cuerpo.
Se acomodo de mejor forma en las almohadas y beso mis labios cuando yo me sentaba encima de él y con su ayuda me deshice  de mi  blusa. Y después me ayudó con la parte de abajó de mi pijama, hasta que solo estuve en ropa interior. Tom solo tenía su boxer así que no sería problema desvestirlo. Me incline un poco para poder besarlo, y mientras nos besabamos Tom desabrocho mi sostén con agilidad y lo siguiente que hizo fué besar muy suavemente mis senos, sacandome algunos jadeos.

Acaricio mi espalda y beso mi hombro mientras deslizaba mi última prenda y se retregaba contra mi entré pierna, haciendo que me exitara sentir su virilidad. Gemi un poco más alto y acomode ambas piernas en cada costado de Tom.
Lo siguiente que hice fué besarlo bajando desde sus labios hasta su abdomen y deteniendome ahí para quitarle su boxer. Cuándo bajé la pretina de la prenda él sonrió y me ayudó a terminar de desnudarlo.
Así que otra vez nos besamos y gimio contra mis labios cuando sintio mis dedos fríos acariciando su caliente erección, y ahora ambos gemimos cuando nos unimos y comencé a moverme encima se él. Su forma de mirarme cambió a esas expresiones que tanto me gustaba ver. Me agarró de mis caderas para ayudarme á ir más rápido y en algunas ocasiones acaricio mis senos.
Hasta que nos separamos y ahora él hizo que quedará debajo de su cuerpo, acomodo mi cabeza en las almohadas y nos besamos otra vez, justo cuando se volvió a undir en mi ser, ahora moviéndose con más fuerza y rapidez.
Nunca lo dejé de besar, incluso aunque me dejaba sin respiración continúe besandolo y moviendome debajo de su cuerpo cuando los primeros espasmos comenzaron a invadir mi intimidad y el orgasmo me golpeó primero a mi y Tom continuó un poco más, hasta que se dejo caer encima de mi pechó agotado, acaricie su espalda hasta que estuvo un poco más estable. Y se dejó caer a mi lado.

Yo me volví a girar dándole la espalda, un poco avergonzada. Me envolvi con las sábanas y sentí sus brazos rodear mi cintura mientras besaba mi cuello.

—¿Todavía te quieres divorciar de mi?—No contesté y entrelace mis dedos con lo de él formando una pequeña unión una vez más—Nadie va a poder hacerte el amor como lo hago yo. O ¿Dime que no te gusto?
—Tooom—me giré y lo miré una vez más de frente—Estas haciendo que me sienta culpable y un poco usada.
—¿Usada? ¿Que demonios te pasa?  No tuvimos sexo. Yo te hice el amor porque eres mi esposa y te amo y aunque tu digas que no. Yo se que me amas y que lo deseabas tanto como yo.

Desvíe la mirada a un costado y el acaricio mi barbilla. Mientras besaba mi cuello.

—¡Mirame!—me ordenó—Ahora que si te quieres divorciar de mi tendrás que decirme que no sentiste nada más que placer mientras te lo hacía.

Tom sabía que yo no podría decirle eso. Porque le estaría mintiendo a él y a mi. Además que sería la mentira más grande decir que solo lo había diafrutado. Cuando había sentido más que solo placer; lo había sentido a él de la forma más pura y honesta. Él era mío, como siempre me habia dicho.

—No estoy segura de muchas cosas Tom.
—Pero sé que estás segura de que te amo y de que tú me amas.

Negué lentamente y  escondí mi rostro en su pecho.  Suspire mientras Tom acariciaba mi cabello esperando alguna respuesta de mis labios que hasta el momento no podían pronunciar ni medía palabra.

—¿No me dirás nada? ¿quieres que te vuelva a hacer mía para que estés convencida?

Iba a comenzar a besarme otra vez y yo sabía a la perfección que no me iba a resistir así que lo detuve mirandolo fijamente, mordi mi labio inferior sensualmente y lo bese.

—Buenas noches, mi amor—le dije antes de unir nuestros labios—Y por supuesto que nadie, nunca sabría como hacerme el amor. No como tú.

Me miró sin decir nada y asintió, por el momento solo podía hacer que durmiera contestando alguna de sus preguntas, lo abrace con fuerza y él mantuvo su agarre más fuerte que antes.

Tom:

Cuándo desperté Arumi ya no estaba a mi lado; estaba enfrente del tocador aplicando algo de color a sus mejillas pálidas. Desde que había aceptado dar clases en esa tonta escuela de verano, ya no la veía en todo el día.
Me acomode en la cama y coloqué mis manos justo debajo de mi nunca y me dediqué a observar su silueta menuda, se giró al sentir mi mirada sobre ella.

—Ya estas despierto—Asentí y ella regresó su mirada al espejo—¿Puedes ayudarme con los botones de mi blusa?

Me levanté y e acerque a ella, se había puesto una bonita blusa color coral que tenía unos cuantos botones en la espalda. Me acerque a ella y acaricie su espalda antes de cerrar sus botones. Ella pareció estremecerse y suspiró.
Ahora coloqué mis manos arededor de su cintura y bese su cuello, ella cerró sus  ojos, cuando mis manos acariciaron su cuerpo encima de su ropa.

—No, Tom. Tengo que ir a la escuela y Shaid igual.
—Oh vamos es escuela de verano, no es importante.
—Para mi y Shaid si lo es.

Así que dejé que sé vayan yo me quedé acostado en la cama un rato más; estaba bastante afligido pero por el momento me sentía completó después de haber pasado una increible noche con mi mujer. Me levanté al baño para la ducha y cuando buscaba enjuague bucal en la gaveta encontré un pequeño botecito de pastillas  ¿anticonceptivos?  Suspire y me sentí decelcionado, antes Arumi no tomaba tantas precauciones, aunque la entendía después de perder tan prematuramente á nuestra bebé.

Aunque por otro lado con un bebé sería muy difícil que anularan nuestro matrimonió civil. Pero su salud física emocional. Igual me sentía mucho más confundido que ella.

Regresé a la cama y miré el techo, cansado de todo esto y de todo lo que estaba pasando. Solo pensaba en recuperar por completó a Arumi

1 Estrellas:

jennifer dijo...

Vamos Arumi no te divorcios de Tom!

Siguelaa ;)

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