octubre 09, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: 1.5 La vida viene sin hacer daño




9. Ya no quiero.




Nuevamente nadie dijo nada, mientras me observaban con tanta indiscreción. 

—Ella no es tan bonita—Dijo Chris. 
—¡Callense, y dején de mirarme ó juró que les arrancaré los ojos! 
—Vaya aguien se volvió muy loca y neurótica.
—Te voy a matar. 

Le dije a Israel mientras estrujaba un bizcocho de chocolate y  sé hacía  añicos entré mis manos. 
Me levanté de la mesa y camine hasta mi habitación. 

—¡No quiero que ninguno me este jodiendo la poca paciencia que me queda! 

Y al entrar a la habitación azote la puerta con mucha fuerza y me senté en mi cama, a llorar. 
Era lo que quería, terminar conmigo para poder andar con la primera que se le pusiera enfrente. 

Busqué ropa limpia mientras llenaba la tina de agua tibia. 
Entré al cuarto de baño y me observé en el espejó del baño; y después busqué en la gaveta una pastilla para la ansiedad.
Las había dejado de tomar hacia tres años pero nunca había dejado de comprarlas. Miré el frasco y tomé dos; las observé por un largo rato y me las tragué en secó. 
Me desnude y entré a la tina, respire pronfundo y cerré mis ojos para relájarme  un poco más.

Escuché sonar mi celular, así que lo sostuve en mis manos y miré la pantalla. 

"Llamada entrante: Georg Listing"

Por un momento pensé colgar pero no lo hice así que contesté. 

—Hola. 
—Müller, que gusto escucharte. ¿Como has estado? 
—Bien—,conteste sin pensarlo después de todo las pastillas ya estaban haciendo efecto—, ¿Y tú? 
—Igual bien. 
—¿Llamabas para algo en especial? —Solo para saludar, pero deseguro que algo de puso de malas.
—Si mi hermano pero no es nada importante. 
—¿Segura?  Te oyes mal—,permaneció en silenció y al no obtener respuesta. Continuó—. De todas forma si quieres hablar, estarémos de vuelta el próximo Lunes. 
—¿No están en Leipzing?
—No. Estamos en Hamburgo. Y te decía sabes dónde vivo. Así que bueno sigue bien. 
—Gracias. 

Corte la llamada y salí de la tina. Me enrolle una toalla y salí del baño. Me dirigí a la cama en dónde había dejado mi ropa y me vestí.
Mi hermano entró con una taza y me miró. 

—Te traje un té de tila , para tus nervios. 
—Gracias. 
—Ronnie llamó y dijo que ya podemos regresar a casa. Y te llamará a ti para darte indicaciones. 
—¿Cuando quieres regresar? 
—Cuando tú gustes. 
—El lunes. 

Asintió y asentó la taza de té en el buró y cuando iba a salir lo detuve. 

—Espera ¡no te vayas!—entró a la habitación y yo me dirigí al sofá que había ahí. Era pequeño pero incluso yo cabía acostada. 
—¿Pasa algo?—Se sentó a mi lado y entonces yo me acomode de manera que mi cabeza quedo apoyada en sus  piernas de lado. 
—No sé. 
—Vamos cuentame. 
—Extraño a mamá—. Le dije de sorpresa y él enredo sus dedos en mi cabello peinandolo así con ellos. —Yo igual. Pero creó que papá a echó un gran trabajó al cresernos—Me miró y yo me incorpore ahora sentada lo miré—,¿Crees que siga viva? 
—No sé. Lo único que sé es que me a echó mucha falta. 

Cuando tuvimos la edad suficiente mi papá nos contó de Marie Isabel. Nuestra madre. Cuando la conoció se enamoraron al instante y á simple vista no parecía estar loca. Á menos no había perdido la cordura, porque trabajó para mi papá, fué su secretaría y como todo marchaba bien se casaron y después de que ella quedará embarazada fué cuando perdió la cabeza por completo. Era una mujer con trastorno bipolar y problemas de ansiedad y nervios. Estuvo internada todo su embarazo en un hospital mental; y cuando nacimos talvez empeoró un poco más, le dio postparto y se la pasaba fumando día y noche, hasta que un día se marchó y mi padre nunca supo de ella. 

Aveces incluso pensaba que era como ella, tenía los mismos problemas de ansiedad que ella pero no estaba demasiado de mente como ella y eso era un gran logró. 

Mi hermano y yo regresamos a casa la mañana del lunes y después de cambiarme salí de la casa sin decir nada.
Caminé por varías calles antes de que un taxi se detuviera; le dí las indicaciones para llegar a casa de Tom. Y cuando estuve enfrente del portón dude y me di la vuelta para regresar á mi casa. 

—Daniela. 

Me detuve en secó cuando escuche la voz de Simone y me giré para verla. Le regale mi mejor sonrisa. 

—¿Vienes a ver a Tom?
—¿Esta en casa? 
—Si, pasa le avisaré que veniste. 

Camine justo detrás de ella y llegamos hasta el jardín, en una mesa redonda estaban sentados los cuatro y David. Y todos me observaron. 

—Tom, Dani esta aquí. 

Me miró y esbozó un gran suspiró de resignación. Y camino hasta mi. 

—Müller ¿Que haces aquí?  Pensé que todo acabó. 
—Yo quería verte. 
—¿Porque? Tú y yo no somos nada. ¿Recuerdas como término todo? 
—Yo quería hablar contigo. 
—¿De que?
—De nosotros. 
—¿NOSOTROS?—sonrió con ironía—Tú terminaste con lo que había. Müller yo no tengo nada que hablar contigo, ya obtuve lo que quería. Ya no me sirves. 

Lo miré al borde del llanto y llena de irá mi mano se cargo de tanto de eso y le dí una bofetada con toda mi fuerza. 

—Eres un imbécil. 
—Veté Müller, ya no me interesas. 

Se sobo su mejilla y me encamine hasta a la puerta de entrada. 
No me detuve a mirarlo y regresé a la calle, y me senté en la acera. Ahora después de aquéllo no me quedaban ganas de verlo, ni nada de eso. Así aue decidí que si quería llorar era tiempo de hacerlo porque en casa no iba a poder. Israel me preguntaría y él si era capaz de armar un escandalo, además tampoco me apetecía contar que ya no era virgen y menos a mi hermano. Porque contarle, sería algo muy raro. 

Así que espere a estar mejor y camine por algún rato sin estar segura a dónde ir. Hasta que llegué a un parque solitario; me senté a uno de los columpios. Miré al cielo cuando empecé a llorar y me seque mis lágrimas. Estaba sola ahí hasta que alguien se estaciono enfrente del parque.

—¿No crees que estas muy lejos de tu casa? 

Lo observé acercarse y era la primera vez que no veía a Iker con su traje, estaba demasiado informal que incluso no lo reconocí hasta que estuvo cerca.

—Iker ¿que haces aquí? 
—No sé, esta mañana cuando saliste de tu casa, parecía que necesitabas ayuda o algo—,Se acercó al columpio de a lado y se sentó. 
—Creó que dejaré la banda—Abrió muy grandes sus ojos y me miró sin dar crédito a lo que escuchaba—,creó que quiero estudiar la universidad.
—¿Así? ¿Y que estudiaras? 
—Economía, administración o algo que me ayude con las empresas de mi papá.
—¿Esto lo haces por ti o por tu papá? 
—Por ambos. 
—No creó que estes convencida de dejar la banda; lo puedo ver en tu rostro. 
—Aún no sé como decirle a mi hermano se pondrá loco. Porque después de todo yo soy la líder. Además que tengo que buscar una buena universidad porque los cursos ya están adelantados. 
—Según sé tú eres algo así como un poco nerd y ss te hace fácil la escuela—,Asenti—entonces si ya lo decidiste dejame ayudarte a buscar una escuela y a estudiar.
—¿Harías eso por mi? 
—Si. Ahora que te parece si regresamos a tu casa, parace que llavera. 

Asentí y nos dirigimos a su vehículo. 
Condujo en silenció mientras escuchabamos canciones antiguas. 

Ahora estaba pensando en que decirle a mis compañeros a mi hermano más que a nadie. Me iba a matar de eso estaba segura. 
Pero de verdad que no quería seguir en la banda, por muchas razones. 


1 Estrellas:

jennifer dijo...

Tom es un imbecilX!

Siguelaaa

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