septiembre 05, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: En su sombra.

3o.Siete meces. 



—¿Por que mamá no te habla? Hace una semana que duermes en la habitación de invitados—Shaid apoyaba la punta de un color en una hoja blanca, mientras lo deslizaba con suavidad—¿Mamá dejó de quererte?
—Shaid mejor continúa haciendo tú tarea—,permaneció en silenció y continuó coloreando en silenció hasta que Arumi apareció en el comedor.
—Mami, ¿Porque no le hablas a papá? ¿Porque papá ya no duerme contigo?
—Shaid me siento mal, ahora no.
—¿Que te ocurre?  Te llevó al doctor si quieres.

Nisiquiera me miro, cuando le expresé mi preocupación. Solo Me ignoró y se acercó a Shaid.

—Mi amor, necesitó que  te pongas más guapo. Iremos a visitar a tu abuelito Dylan.
—Si mami—Arumi beso su frente y se dirigió a la habitación.

Ella se dirigió a la habitación y yo no pude evitar seguirla.

—¿A dónde vas?—, no me contestó mientras arreglaba las cosas de su bolso de mano—, te pregunté algo, Arumi tú no puedes manejar, tie...
—No voy a manejar, pedí un taxi y deja de hablarme. No quiero escuchar nada que salga se tú boca mentirosa—, pasó de largo y sujete su brazo.
—¿Que demonios te pasa?
—¡Sueltame!  Ya lo escuchaste iré á ver a mi padre.
—Yo te llevaré.
—No, no quiero ir a ningún lado contigo Tom Kaulitz.
—Te estas portando muy inmadura Arumi.
—No me interesa, no quiero que me hables, o me veas ó me toques.
—Eso es imposible.
—¡Sueltame, Sueltame!
—¿Papá?  ¿Mamá?—Shaid nos observaba y así que la libere de imediato.

Arumi y yo nunca nos habíamos peleado de esa forma y menos aún delante de Shaid, ahora me sentía muy estúpido, Shaid nos miró á ambos consternado y bajó la mirada. Alguien tocó el claxon.

—El taxi llegó vamos Shaid.
—No—, me apresure y camine a la entrada y me acerque al taxi—Ya no vamos a ocupar él servició, de todas formas le pagó por haber venido.

Arumi salió con Shaid y me miró.

—¿Porque hiciste eso?—Shaid cerró la puerta.
—Si quieres ir, yo te llevaré.
—No eres nadie pa...
—Eres mi esposa y por lo tanto si soy alguien, ahora sube al coche.
—No, voy a ir a casa de mi padre en taxi.
—Te llevaré yo, si no es así entonces no vas a salir.
—No, no puedes prohibir nada, Shaid vamos—agarró la mano de Shaid y me apresure a sujetarla.
—No irás a ningún lado.
—¡Sueltame!—gritó alterada y entonces hice algo estúpido, la jale y ella me empujó, mientras nos gritabamos y empujabamos armando un escándalo.
—¿Que pasa aquí?—un vecino se acercó alarmado—¿Que le ocurre? Sueltela, esta embarazada y puede...
—Larguese no es de su incumbencia.
—Por supuesto que no, su hijo esta llorando ¿Que clase de padre es?
—Ya le dije que no es asunto suyo—, miré á verlo y ahora no solo estaba él, habían dos mujeres y dos hombres más.

Miré á ver a Shaid que se había abrazado a su madre y lloraba desechó. Arumi me miró al borde del llanto y quice que me tragara la tierra. Era la persona más miserable que existía.

[~•]

Pasaron tres semanas más, y esas tres semanas nos la llevamos peleando, Arumi no era la misma; sé había vuelto más histérica y más gritona. Se alteraba con facilidad y nos gritabamos.

—Papá, papá—Shaid entró asustado a la habitación.
—¿Que pasa?
—Mamá sé murió—explotó en llanto.
—¿Que?
—No despierta y hay sangre en las sábanas de su cama.

Bajé corriendo y entré a la habitación alarmado. Arumi estaba acostada en la cama que se había manchado de una forma impresionante. Sentí picar mis ojos antes de explotar en llanto. Me acerque á ella y busqué su pulso,  débil como un zumbido.

—No esta muerta, la llevaré al hospital.
—Llamale á tu abuela. Y ve a la sala.

Me acerque a la cama y no encontraba la forma de moverla. Cuando traté de levantarla, ella entré abrió sus ojos y me miró aterrada.

—Tom. Me duele—algunas lágrimas rodaron por sus pálidas mejillas.
—Llamaré a la hambulancia.
—Voy a morir.
—No, no moriras.

Hice algunas llamadas y regresé  con ella. Que apenas estaba consiente.

—Nuestra bebé, no dejes que muera.
—No morirá y tú tampoco.
—¿Dónde esta Shaid?

La hambulancia llegó diez minutos después, y mi madre igual. Yo fui en mi coche hasta él hospital y  llegué antes que ellos. Cuando La bajaron del  vehículo,  ya tenía conectado muchas cosas y sé veía tanto débil; Los médicos la llevaron a la sala de maternidad y yo me quedé en la sala de espera.  Escuchando el tic-tocado insoportable del maldito reloj.
Me dirigí a la recepción para proporcionar los datos de Arumi y los míos y regresé á la jodida sala. Esperando noticias de ella.

—Tom, mamá me habló y me platico lo que había pasado. ¿Como esta Arumi?
—Aún no se Bill; entreron a la sala de emergencia hace como dos horas.
—No te preocupes, todo va a salir bien.

Fué un gran detalle de mi hermano haber venido también de su esposa, así que me sentí un poco más tranquilo gracias a la compañía.

—Tom Kaulitz—escuché la voz del doctor y me dirigí hacía él.
—¿Como están?
—Te te tengo noticias buenas y malas.
—¿Cuales son las buenas?
—Que ya eres papá de una niña.
—¿Que?  Arumi solo tenía...
—Siete meces, esas son las malas. Arumi se desmayo después de terminar la labor de parto, ahora ya esta conciente. La niña ella, debido a que solo tiene siete meces, no puede respirar por si sola. Y tiene bajo peso.
—¿Podré verla?
—No por el momento no, Arumi Ya fué trasladada a otra habitación. Pronto podras verla.
—De acuerdo gracias.

El doctor se fue y me reuní con mi hermano y mi cuñada.

—¿Que paso?
—La bebé ya nació.
—¿Qué?  ¿Y como esta?
—Esta en la incubadora. Arumi esta bien, le avisaré a mamá iré a buscar la ropita de la niña.

Más tarde conduje hasta mi casa, mi madre estaba ahí con Shaid sentada leyendole un cuento. Cuando me vieron ambos se sobresaltaron.

—¿Dónde esta mamá?
—¿Como esta Arumi, la bebé?

Me senté enfrente del sillón en dónde estaban y me rasque la nuca nervioso y agobiado.

—Arumi esta bien. Shaid tú hermanita esta bien, ella nació hace unas horas.
—Tooom—mi madre me miró preocupada—Nació prematura.
—Si, esta en la incubadora. Ahora solo vine a buscar sus cosas y regresaré al hospital.
—Papá quiero ver a mamá.
—Por el momento nadie puede ver a tu mamá.

Permaneció sentado y no protestó, después de todo sabía que su madre estaba grave y me agradaba que lo comprendiera.

Al llegar al hospital una enfermera me guío por los cuneros y me llevó a la sección apartada en dónde habían bebés como mi hija. El doctor había autorizado que la viera. Así que me hicieron ponerme un traje desechable por aquello de los gérmenes. Le entregue la ropa de la bebé y la enfermera la vistió después me hizo pasar a la habitación.

—Señor Kaulitz. Ella es su hija.

Me acerque a la pequeña cuna en dónde estaba, era de cristal y al parecer asimilaba tener todo lo que tenía el vientre materno, era especial y diseñado para los bebés prematuros.
La observé tanto pequeña, tenía algo de cabello rojizo, y sus ojos estaban cerrados, su piel estaba rojita y algo inchadita. Pero era hermosa; como siempre la había imaginado no pude cargarla por que eso si no estaba permitido. Ahora me hacía feliz con admirar su hermosa presencia.

1 Estrellas:

jennifer dijo...

Yo no quierp qie edten peleandoo..

Ya nacio la bebé!

Siguelaaaa me encantaa :)

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