marzo 26, 2015 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Ellas Vs Ellos Capítulo Cinco


5. Tom

La película iba para largo y yo moría de sueño comí solo media rebanada de pizza y cuando estuve en la privacidad de mi habitación, entre al baño y vomite esa media rebanada de pizza. Me mire en el espejo y volví a verme tan imperfecta e insegura. Siempre era de esa forma, mis amigas decían que era bonita y que no necesitaba bajar de peso pero yo necesitaba bajar de peso ellas solo decían eso para que no me sintiera mal.
Después de mi ducha regrese a mi habitación, y me senté en la cama. Me sentía diferente cuando estaba sola en mi habitación. Era extraño porque pasaba de estar feliz a estar triste en un segundo. Mire a través de la ventana y comencé a sentirme mal. Sola, tal vez eso era algo de lo que sentía.
Ahí sumida en mis más fríos pensamientos, pensaba en lo miserable que era mi vida. Jodida, deprimida y emocionalmente vacía. Cuando estaba sola era como me sentía.
Suspire profundo y escuche un ruido afuera de mi habitación, mire a ver y una piedrita golpeo el cristal. Me acerque temerosa y abrí la ventana. Me asome y ahí estaba ¿Tom? Talle mis ojos con los puños de mis manos esperando que fuera una visión, pero no ahí estaba él. Me hizo una seña para que me hiciera aun lado y escalo con agilidad el árbol que era vecino de mi recamara.
—¿Que? ¿Cómo diste con mi casa?
—El año pasado tu casa fue la sede de la primera tocada de inicio de curso, más bien tu sótano
—¿Así?
—Si—dijo él, mientras examinaba mi habitación—te dije que aceptaba el  reto señorita difícil
Me senté en la cama y mire a Tom.
—Estas demente
—Puede ser—caminaba examinando mi habitación—Vamos ¿esto es verdad?—agarro un pequeño unicornio de juguete que tenía encima del buro de mi habitación—No lo puedo creer y te vez ruda
—Lo soy—confirme—pero igual fui niña
—Ajá—me miro y sonrió con sarcaamo—me fue difícil recordar en donde estaba tu casa
—¿Y porque vestiste? O más bien ¿porque no entraste por la puerta principal?
—Aun no quiero morir—se sentó en un puf que había a lado de la ventana—tu hermano y yo no somos exactamente amigos y tu padre y mi madre no se llevan muy bien—Lo mire con más interés—estuvimos muchas veces en detención que aún me sorprende no haber sido expulsado
—Dijiste "tocada del año"—dije recordando su plática anterior  inicial—ósea que cada que inicia un nuevo curso ¿hacen una tocada?
—Así es Müller—seguía observando cada centímetro de mi habitación.—Este año será en el sótano de Octavio un chico de último año
—Suena interesante
—Pronto estará el flyer ¿Tú tienes banda?
—No—mire a ver la fotografía que adornaba mi buro—A decir verdad soy eh digamos que solista
—Pensé que tus amigas...
—No, ellas tienen otros planes
—Oh es triste saberlo me imagine una banda de pop con un cuarteto de niñas sexis
—Ha, ya, ya—lo mire ahora malhumorada—¿Pop? ¿Enserio? ¡Joder! ¿Porque todos piensas que cantaría pop?
—Bueno porque te vez una chica bonita
—¿Eso que tiene que ver?
—Eso quiere decir que ¿eres una metalera o una roquera?
—No precisamente pero no me gusta el pop—lo mire otra vez— ¿Dime que te trae esta noche aquí?
—¿Quería saber si vas a salir conmigo? Y no quiero que respondas "tal vez"
—Si digo si ¿te vas?—en realidad no quería que se fuera porque entonces volverían esos malos pensamientos y sería imposible dormir
—No te aseguro nada
—De acuerdo ¿qué te parece el domingo?
—Perfecto Dani
—¿Te iras?—levanto una ceja y yo rogaba porque no se le ocurriera irse no ahora que comenzaba a sentirme bien
—¿Quieres que me vaya?
—No sé—dije tratando de sonar indiferente y me acerque hasta donde se encontraba, enfrente del puf en donde estaba sentado había otro que ocupe—¿Por qué no me cuentas más de la escuela?
—Pensé que querías que me fuera
—Cambie de opinión
Me miro ahora con interés y sonrió más ampliamente y suspire en mis adentros, porque Tom permanecería ahí por algunas horas más.
—Me gustaría saber porque no te conocía ¿en dónde te tenían escondida Daniela?
—En Holanda—dije instantáneamente—hace un año estaba ahí, estudiando—a menos eso era lo que mi papá y mi hermano habían dicho, una mentira que no iba a contradecir porque en cierta forma tenía algo de verdad .
Sucedió cuando la pubertad empezó a aparecer en mi vida, tenía diez años y mis emociones comenzaban a subir y bajar como una montaña rusa incontrolable y aunque al principio mi padre había justificado aquellos cambios de humor. Aunque fue cuando tenía doce años ósea dos años atrás que habían descubierto mi gusto extraño por lastimarme a mí misma cortándome la piel. Fue cuando mi papá decidió hacer algo. Aunque no lo consideraron muy grave mi padre decidió mandarme un año a Holanda con mi tía Casie en una escuela para señoritas y también a un psicólogo. Y debo de admitir que sirvió un poco porque antes incluso me sentía sola en los días que está acompañada, ahora solo me sentía así cuando estaba sola.
—Que interesante y ¿donde estudiaban antes?
—En Múnich
—¿Por qué no aquí? En Leipzig
—Llevo dos años de no estar aquí en Leipzig
—¿Porque tu papá te aleja?
—Por qué hace dos años cuando estaba buscando una buena escuela para ambos mi hermano quiso entrar en la que estudiamos ahorita pero en ese entonces no aceptaban niñas.
—me miro confundido
—¿Y te mando tan lejos?
—Yo me quise ir, estuve viviendo con mi tía; me hizo bien porque si no has notado solo vivo con mi papá y mi hermano
Me observaba meditando su siguiente pregunta y de si era adecuado hacerla o no hacerla.
—¿Y tu mamá?
Nadie me había preguntando eso, no abiertamente. Todos deducían que estaba muerta y mi padre solía decir que estaba muerta y mi hermano y yo no lo contradecíamos. Aunque en realidad ella nos había abandonado cuando teníamos un mes de nacidos.
—Murió—apenas pude murmurar
—Oh lo siento
—No te preocupes es solo que ya paso hace mucho tiempo, ahora ¿qué hay de ti?
—Soy Tom Kaulitz, tengo una banda y toco la guitarra tengo, 14 años y los cumplí en primero de septiembre.
—Israel y yo cumplimos catorce en agosto
—Oh no me digas que ese tipo es más grande que yo
—Y esta tipa igual—dije alzando una ceja
—Lo siento es solo que Israel es un imbécil
—Lo sé pero es mi hermano.
Las horas pasaron muy lentas pero no tenía sueño aparente, era porque Tom estaba ahí, y no me explicaba por qué. Es decir si me gustaba de echo creo que desde el primer día en el que se me quedo viendo en el estacionamiento, mientras bajaba del automóvil de mi padre.
                           ***
Cuando desperté en la mañana estaba en mi cama y Tom se había ido no sabía cuánto tiempo había estado en mi habitación o si solo había sido un sueño pero en el buro había una nota con una caligrafía desconocida que decía:
Te quedaste dormida, y no quise despertarte, te vez curiosa. Recuerda que el domingo tenemos una cita.
                                               Tom.
Sonreí y me estire antes de despertarme por completo, tocaron un par de veces y después escuche la voz de Dana. Nuestra antigua niñera.
—Dani ¿puedo pasar?
—Si—aún estaba adormilada y me pesaban los parpados—entro a la habitación y me observo
—Tu padre me mando a ver si ya habías despertado, me comento que irán a una comida muy importante
—Si—sonreí con pesadez—podrías ayudarme a buscar un vestido y a preparar el agua caliente
—Claro, le diré a Mildred que te traiga tu desayuno
Salió de la habitación pero estuvo de regreso en unos segundos, mi padre contaba con un servicio doméstico muy especial al que yo apreciaba como mi familia, mi casa era muy grande y estaba un poco retirado de la ciudad.
—Ya está Dani—Dana salió del baño—ya está el agua caliente
Entre al baño y no me demore tanto en ducharme porque sabía que tenía el tiempo contado, cuando salí me esperaba en el buro unos hotcakes y un vaso de leche. Y en la cama había tres vestidos.
—Quiero el rosa—le dije—y que me hagas una trenza así como de ladito
—Claro que si
Me ayudo a vestirme y después me peino y maquillo como siempre. Y Después me reuní en la sala con mi papá y mi hermano. Nuestro chofer nos iba a llevar a esa comida, en esa casa  que al igual que mi casa estaba bastante retirada. Al llegar el chofer se estaciono y bajamos.
La comida era en la casa de uno de los socios de mi padre y al llegar nos recibió una chica que iba vestida elegantemente y anuncio nuestra llegada.
El señor Luke Denison. Era un magnate de Estados Unidos y tenían dos hijos uno mayor y uno de nuestra edad. Iker y Logan.
Los conocíamos porque mi padre solía llevarnos a todas sus reuniones y conocíamos a la familia Denison que a diferencia de nosotros ellos si tenían una mamá.
—Harry—Luke bajo las escaleras y le dio un abrazo fraternal a mi padre y nos saludó a mi hermano y a mí— ¿Cuánto tiempo sin vernos?
—Denison. Años diría yo.
Así que mi padre nos dejó a mí y a mi hermano en uno de los sillones mientras platicaba con otros empresarios. Estaba aburrida y miraba mi teléfono. Justo cuando llego un mensaje de un número desconocido. Abrí el mensaje...
"Ya quiero que sea domingo, para verte"
Sentí algo en mi estómago y sonreí, le devolví el mensaje y sonreí para mí misma.
—Daniela Müller—escuche una voz desconocida pero atractiva.
Mire a ver y mi hermano estaba platicando con una chica en cambio yo mire a ver a el dueño de la voz.
— ¿Iker?
Sonreí y se me olvido el mensaje de Tom....

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