noviembre 13, 2014 | By: Acuarelagris♡

Fanfic: Madness Capitulo 1



Capitulo uno
Aquella mañana había amanecido con una resaca horrible, aun sentía los efectos de todas las pastillas que había ingerido junto con el Vodka, y me sorprendía haber despertado solo con resaca y no haber muerto por culpa de una sobredosis. Pero no sabía cuándo había cambiado tanto, tal vez fue cuando Mandes empezó a tener más fama y con aquello había venido la presión y las noches de soledad. Horriblemente me había convertido en otra persona. No recordaba muy bien que había pasado la noche anterior, solo recordaba un brindis.
—Por mas conciertos como estos, por las giras, por Madness.
Esas fueron las palabras de Ronnie nuestro manager. Y después del ultimo concierto de la gira en Los Ángeles había venido la hora de celebrar, había venido la hora del after en donde solo algunos fans afortunados estarían presentes, mis compañeros de la banda de seguro igual estarían con resaca pero ninguno peor que yo, nadie sabía que yo era dependiente a cierto tipo de pastillas mágicas que no te hacen sentir bien pero si menos peor, malditas capsulas engañosas, que solo te confunden.
—Vaya Dany, pareces mapache drogado y golpeado—Christian me aventó una almohada la cual yo esquive
—Deja a mi hermanita cabrón—Israel venia bajando las escaleras igual que yo.
— ¿Cómo durmieron anoche chicos?—Ronnie entro por la puerta principal de la suite donde estábamos quedándonos.
—Bien, a excepción de Dany—Arturo me observo desde la esquina y Altaír igual.
—Parece que su líder si disfruto la fiesta. —Ronnie me examino y sonrió—Para mí es un placer decirles que oficialmente están de vacaciones. Yo mañana regreso a Alemania pero en tres meces nos reuniremos. Son libres de ir a donde quieran.
—En realidad mi hermana y yo pensábamos quedarnos aquí, mi padre tiene una casa y la aprovecharemos. Así que Chris, Arturo y Altaír si gustan pueden quedarse.
—Si claro y necesito hablar contigo Dany.
Me hizo una seña con la cabeza y lo seguí. De sobra sabía que me iba a regañar sospechaba que él sabía algo de mis pastillas.
— ¿Me quieres decir que mierda pasa contigo? Joder estas acabando con tu vida Daniela
—Nada pasa con mi inútil e inservible vida
—Daniela Müller. No quiero que te sigas tomando esa basura, no quiero que pase lo mismo que paso en la primera gira.
—Pues precisamente por eso tomo esas pastillas para que no pase lo mismo.
—Sabes que eso es una mentira te metes esas pastillas porque ya dependes de ellas—me quedé callada y nos miramos por unos eternos minutos. —Dany este mal. Y no creo que sea buena idea quedarse aquí en Los Ángeles. Tu peor pesadilla vive aquí. Ya sabes Tom Kaulitz.
Regreso con los chicos y yo me quede pensativa, todo había empezado en 2007 durante el tour por Europa, Madness y Tokio Hotel habían alcanzado la fama casi al mismo tiempo solo que con diferentes géneros, mientras ellos iban enamorando a miles de niñas con su rock pop nosotros íbamos llenando estadios y armando moshpit con nuestro emocore y hardcore. Mi banda la conformaba mi hermano que era la voz gutural y tocaba el bajo. Christian que era la guitarra principal Arturo que era la guitarra rítmica y Altaír era el baterista. Mi voz mezoprano era la voz principal y en una que otra canción tocaba el piano. Con la gira que acababa de finalizar llevábamos dos y la primera fue la peor para mí. Tom Kaulitz quien fue mi novio había terminado conmigo por teléfono y había ido de país en país acostándose con cada gurupié que se le ponía enfrente. Al principio pide hacerme a la fuerte pero fue en Madrid en donde había comenzado todo.
Después del concierto había llegado al cuarto del hotel sintiéndome nada, me dolía el alma, y claro también mi físico. Tom había llamado hacía ya unas semanas pero apenas me caía la noticia. Y recuerdo claramente que aquella noche perdí la cabeza en el hotel, que llore como una loca y destruí todo lo que encontré a mi paso y lo había justificado con el rock las estrellas de rock hacen eso destruyen habitaciones de hotel.
Aunque solo mi mellizo Israel fue capaz de darse cuenta de lo que pasaba. El y Ronnie. En realidad le agradecía a Tom que hubiera terminado conmigo cuando la gira ya iba por finalizar porque no hubiera aguantado más tiempo.
Y a mi regreso a casa me encerré por más de dos meces mientras mi padre y mi hermano no buscan que hacer o como ayudarme. Tanto así que mi padre pago a un psiquiatra y se encargó de buscarle fin a mi dolor. Fue ahí cuando me hice más ansiosa, cuando el sueño comenzó a faltar en las noches. Cuando mi dependencia hacia los somníferos empezó.
Me había sentido tan gádidamente infeliz que ahora no le hacía caso a ningún chico era yo y mi soltería hasta el fin. Era yo Daniela Müller de 21 años  la chica mala del rock, la que no tenía corazón.
[~]
Esa misma tarde mi padre mando a buscar nuestro equipaje el mismo que fue trasladado a la casa de Los Ángeles. Christian había aceptado pasar unos días con nosotros al igual que Arturo y Altaír. Que ya estaban en la casa mi hermano y yo íbamos de camino, yo iba sentada en el asiento del copiloto con el rostro pegado al cristal de la ventanilla. Mientras observaba como las gotas de lluvia golpeaban el cristal. Me sentía nuevamente mal y necesitaba un calmante o un anti-depresivo.
—Ronnie me dijo lo de los gemelos Kaulitz—se atrevió a decir mi hermano después de detenerse tras la luz roja del semáforo. —Eso es bastante desagradable ¿No crees?
Israel y Tom siempre habían estado peleados. Porque ambos eran mujeriegos y siempre se fijaban en la misma chica. Aunque había hecho brevemente las paces cuando fuimos novios.
—Eso creo—le dije sin ánimos—Aunque Bill, Bill es un amor de chico.
—Si eso creo—me dijo antes de poner a andar nuevamente el coche.
—Espero que haya algo de comer, muero de hambre
—Es bueno saber que no sigues peleada con la comida.
—Aun la odio Israel.
—Oh vamos Dany solo es comida hermana.
—La cual hace engordar
—Si tú lo dices.
—Pero ya mejor calla y apúrate ya quiero llegar a casa
—Claro es imposible que nos lo encontremos Los Ángeles es enorme.
Y en ese momento algo muy curioso paso, al doblar para agarrar el otro carril, alguien nos chocó haciendo que nos sacudiéramos. Israel me miro igual de asustado que yo.
— ¿Estas bien?
—Si
Mire por el espejo del automóvil de abrió la puerta del conductor y mi hermano hizo lo mismo.
—Quédate aquí
Y camino al encuentro con el otro conductor. Lo observe por la ventanilla y sentía algo parecido a cuando Tom estaba cerca, me sentía nerviosa y un calor familiar invadió mi cuerpo. Necesitaba aire, sentía que me estaba asfixiando. Así que salí del automóvil y camine hacia donde estaba mi hermano.
—Daniela—Dijo cuándo me vio—Estas sangrando cariño
— ¿Que? Pero...tu...—toque mi nariz de donde emanaba la sangre y mire a ver a la persona que me había dicho cariño. Su voz ya me era familiar. Pero mi cabeza aun no procesaba lo que estaba a punto de pasar.
— ¿Te encuentras bien hermosa?—Tom se acercó a mí, estaba preocupado y cuando sus manos tocaron mi cuerpo. La vista se me nublo y no supe más.

Era un sueño, eso debía ser un sueño o más bien una pesadilla en donde había visto a ¿Tom? Nunca había soñado con el pero ahora era muy realista. Empezó a escuchar voces lejanas antes de abrir los ojos. Lo primero que vi fue la familiar y tierna mirada de mi amigo Bill.
—Dany, gracias a dios que estas bien—me incorpore del asiento trasero del automóvil de mi hermano y lo abrase muy fuerte.
—Bill.
Y observamos a nuestros hermanos discutir.
— ¿Sabes que es algo muy curioso?
—No ¿Que es algo muy curioso Bill?
—Que Tom venia diciendo que nunca nos lo toparíamos en Los Ángeles y mira estuvimos a punto de morir los cuatro.
—Vamos con ellos o se mataran.
— ¿Pero estas bien?
—Si
Camine con cuidado hasta donde estaban.
—Pudiste haber matado a mi hermana
—Tú no sabes conducir Müller.
—Vete al diablo Kaulitz.
—Israel ya vámonos
—Si Tom que el seguro lo arregle.
—Además no fue un golpe muy fuerte.
—Esto no es por el golpe—Ambos se miraron
—Esto es personal—concluyeron ambos.
Y cada quien camino hacia su vehículo.
—Bill—el miro a verme—me gusto volver a verte
—A mi igual
Bill y yo habíamos sido muy buenos amigos y a él lo quería mucho. Cuando Tom termino conmigo mis sentimientos hacia mi mejor amigo no habían cambiado para nada. Él no se tenía la culpa de nada.
— ¿Porque tardaron?—Christian comía unas papas fritas y veía televisión con Altaír y Arthur
—El imbécil de Tom Kaulitz.
— ¿Que tiene?
—Nos acaba de chocar, ellos viven cerca de aquí.
— ¿Que? 
—Si. Pensé que no, nos lo toparíamos nunca pero—dio un puñetazo en la pared—Joder como odio a Tom Kaulitz. — Miro a verme y me tomo de los hombros. —En cuanto a ti no quiero que ye vayas corriendo a sus brazos apenas él te ofrezcas su supuesto amor.
— ¿Que? La que más lo odia soy yo

Lo empuje y huía a refugiarme a mi habitación. La vida no podía empeorar.